Antonio Correa recibe su credencial con el corazón puesto en el pueblo colombiano.
Con una sonrisa y sosteniendo en sus manos la credencial que lo acredita como Senador de la República para el nuevo periodo legislativo, Antonio José Correa Jiménez volvió a demostrar que su compromiso no es de campaña, sino de vida.
“Recibo la credencial como Senador de Colombia. Se la debo primero a Dios, a quien sirvo, y a un pueblo que sabe que cada una de mis luchas ha sido POR ELLOS Y PARA ELLOS”, escribió el médico y senador en un emotivo mensaje.
Correa dedicó este nuevo mandato a sus padres, a su esposa, a sus hijos y, sobre todo, a esa gran familia que lo ha acompañado en los momentos buenos y en los más difíciles: el pueblo.
“Ustedes no son mis amigos. SON MI FAMILIA”, sentenció con la misma fuerza con la que ha defendido, legislatura tras legislatura, las causas sociales del Caribe colombiano.
