La nueva ministra del Trabajo, Natalia López Fuentes, llega al despacho con un desafío inmediato y de alto impacto en su propio departamento: la crisis laboral que atraviesa Cerro Matoso y que ha dejado a 199 familias de Córdoba en la incertidumbre.
La compañía suspendió 199 contratos de trabajo invocando la figura de “fuerza mayor” contemplada en el Código Sustantivo del Trabajo. Según la empresa, la medida se debe a la falta de suministro de gas por parte de Canacol.
Sin embargo, la senadora del San Jorge, Ana Paola García, ha planteado serias dudas sobre la oportunidad y transparencia de esa decisión. Según sus denuncias, Cerro Matoso ya conocía la delicada situación de Canacol desde noviembre de 2025, cuando la gasífera inició un proceso de reestructuración.
En abril de 2026 Canacol presentó una solicitud anticipada de terminación del contrato y desde febrero había comenzado a reducir los volúmenes de gas.
Hasta el momento, solo el gobernador Erasmo Zuleta, la senadora Ana Paola García y el representante a la Cámara Luis Fernando Ballesteros han mostrado interés público por la suerte de estos trabajadores.
El resto del liderazgo político del departamento parece mirar hacia otro lado.
Para la ministra López, nacida en Córdoba, esta es una oportunidad histórica de demostrar con hechos lo que anunció al llegar a su cargo. En su primer mensaje oficial escribió: “Llegamos con el corazón puesto en la gente y todas las ganas de servir. Por los trabajadores y sus familias, ¡manos a la obra!”.
Ahora esos trabajadores y sus familias esperan que esas palabras se traduzcan en acciones concretas.
El antecedente del Cerrejón resulta especialmente relevante. En La Guajira, la empresa intentó invocar la misma figura de “fuerza mayor” para despedir trabajadores. El inspector del trabajo de la zona, con base en la ley, frenó los despidos y obligó a la compañía a retractarse de las 80 cartas que ya había enviado. Ese precedente demuestra que la autoridad laboral sí tiene herramientas para intervenir cuando se sospecha que la “fuerza mayor” se utiliza de manera cuestionable.
La clase trabajadora de Córdoba espera ver a una ministra con las botas puestas del lado de los trabajadores, como debe ser. Con el Código Sustantivo del Trabajo y la Constitución en la mano, Natalia López tiene hoy la posibilidad de hacer justicia social en su tierra. Los sindicatos y las 199 familias afectadas reclaman su intervención urgente.
La ministra acaba de llegar al despacho. El reto ya está sobre su escritorio.