Chats y registros internos revelarían presión laboral tras el siniestro vial de una ambulancia donde murió médica en Barranquilla

La familia de la médica Karol Amaya, quien falleció tras un año de secuelas por un accidente de tránsito ocurrido en abril de 2025, presentó chats y registros internos que reforzarían su denuncia sobre graves exigencias laborales por parte de la empresa Ambulancias AMI.

Entre las evidencias destaca una tabla de rendimiento que, según los allegados, vinculaba un sistema de bonificaciones económicas a estrictos tiempos de cumplimiento, presionando al personal a realizar los traslados en un lapso máximo de 35 minutos. Asimismo, revelaron mensajes donde la profesional ya había reportado un incidente previo con el mismo conductor y vehículo, manifestando su constante preocupación por el exceso de velocidad.

​El siniestro fatal se produjo cuando la ambulancia realizaba un traslado no vital, en el cual, según testimonios de la hija de la víctima, el conductor ignoró las reiteradas peticiones de la médica para que disminuyera la velocidad. Tras sobrevivir al fuerte impacto, Amaya enfrentó un doloroso proceso de hospitalización y severas secuelas físicas y psicológicas, incluyendo depresión mayor y aislamiento. Sus familiares denunciaron además que el acompañamiento de la compañía fue prácticamente inexistente tras el hecho, puesto que se les notificó que la póliza del vehículo no la cubría, obligándolos a costear por cuenta propia los millonarios gastos médicos y terapéuticos no asumidos por la Administradora de Riesgos Laborales (ARL).