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De La Espriella prende el debate electoral del 2027: “los vamos a derrotar en las urnas”

 A casi dos meses de su posesión, el presidente Abelardo De La Espriella convirtió un acto regional del Plan Nacional de Desarrollo en el primer aviso electoral de su gobierno.

Desde el Centro de Convenciones Expofuturo, en el primer Encuentro Regional del Eje Cafetero para las bases del PND 2026-2030, el mandatario no se limitó a hablar de reconstrucción ni de inversión. Trazó una línea que une el campo de batalla con las urnas.

“Con el terrorismo no puede haber negociaciones, no hay contemplaciones, no los habrá en el campo de batalla y tampoco con sus socios en el campo político”, dijo. Y cerró la frase que RED+ Noticias recortó en su reel: “A los que están en el campo político los vamos a derrotar con hechos, con decisiones, con pulcritud y con patriotismo. Los vamos a derrotar en las urnas. No hay contemplación ni en el campo de guerra ni en el campo electoral. Colombia no puede retroceder nunca más”.

El mensaje tiene dos destinatarios y un calendario. El primero son las estructuras armadas: las enfrentará, dijo, con las armas de la República y las leyes de la nación, sin negociación. El segundo son quienes, a su juicio, actúan como socios políticos de esas estructuras. A esos no les anunció fusiles, sino hechos de gobierno y una derrota electoral. El calendario es el de las regionales de 2027. No nombró candidatos ni partidos, pero el proselitismo quedó explícito.

El escenario no era un mitin. De La Espriella estaba en Risaralda para revisar la reconstrucción tras el terremoto del 10 de agosto —el primer día hábil de su gobierno— y para recoger insumos del plan de desarrollo.

El Gobierno presentó un portafolio preliminar de 334 proyectos en el país, tasados en unos 535,1 billones de pesos. Para Caldas, Risaralda y Quindío habló de 21 proyectos cercanos a los 38,7 billones, con la promesa de más de 150.000 empleos directos, entre ellos el Tren del Café, estimado en 5,15 billones. Él mismo advirtió que figurar en el portafolio no equivale a tener contrato ni plata: “no confundir deseos con proyectos ni proyectos con promesas”.

Ahí está la tensión del discurso. Por un lado, un presidente que insiste en que los recursos públicos “son del pueblo” y que no entregará plata “para salir del paso”. Por el otro, un jefe de Estado que, a las puertas de cumplir dos meses, ya habla de derrotar adversarios en las urnas y equipara el campo electoral con el campo de guerra. “No hay desarrollo posible donde la gente tiene miedo”, dijo también, y ató la seguridad a la presencia del Estado en los territorios.

La réplica no tardó. Este 7 de octubre, el expresidente Gustavo Petro respondió en redes: “Yo a usted no le temo porque conozco al dedillo su pasado señorito Abelardo. Abra las puertas de la reelección y me enfrentará”. Petro leyó el discurso de Pereira como una invitación a reabrir el debate de la reelección. De La Espriella no la planteó. Habló de regionales, no de un segundo periodo.

El episodio deja tres lecturas. La primera es de gobierno: seguridad dura, rechazo a negociar con el terrorismo y control del gasto en la reconstrucción del Eje Cafetero. La segunda es de estrategia: el oficialismo quiere llegar a 2027 con un relato de orden y obras, y ya está marcando a lDe La Espriella enciende el 2027: “los vamos a derrotar en las urnas”a oposición como continuidad de lo que dice haber derrotado en junio. La tercera es de riesgo institucional. Un presidente en ejercicio puede defender su política de seguridad. Convertir un acto del Plan Nacional de Desarrollo en aviso de campaña anticipada abre el mismo debate que, en otros gobiernos, se le hizo a Petro: el de la frontera entre gobernar y hacer proselitismo desde el cargo.

De La Espriella lo formuló sin ambigüedad. La oposición, con Petro a la cabeza, ya contestó. Las regionales de 2027 empiezan, en la práctica, antes de que se abran las inscripciones.

«Este artículo contó con la asistencia de IA para la recopilación de datos y estructuración de párrafos, bajo estricta revisión y edición editorial de un periodista»

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