Del barrio Santander, Montería, químico Unicordobés acumula 12 patentes, más de cien artículos científicos y es considerado en Chile una de las 30 mentes sostenibles

El Dr. Manuel Melendrez (izquierda) acompañado del docente unicordobés, Andrés Jaramillo, quien hace parte del equipo científico.
*Montería, 31 de mayo de 2024.* La entonces polvorienta calle Bolsillo Largo, del barrio Santander, sur de Montería y los encuentros de amigos para elevar cometas y jugar al trompo, son recuerdos intactos en el pensamiento del científico Manuel Melendrez Castro, graduado de Química de la Universidad de Córdoba en 2003 y quien como buen piloto de sus sueños, alcanza hoy más de 20 solicitudes de patentes, 12 de ellas concedidas, tres en proceso de transferencia tecnológica, más de cien artículos científicos publicados y es considerado en Chile, donde reside, una de las 30 mentes sostenibles.
Actualmente Melendrez Castro es docente e investigador de la Universidad San Sebastián en Chile, con doctorado en Ciencias Químicas, de la Universidad de Concepción, postdoctorado en Materiales Híbridos y Nanocompuestos, Universidad de Texas en San Antonio, Estados Unidos, magíster en Industrias 4.0 y Procesos de Automatización, Universidad de Cataluña.
“Soy humildemente del barrio Santander, pegado al batallón, mi calle es Bolsillo Largo, la que según mi mamá nunca pavimentarían, pero gracias a Dios lo hicieron. Recuerdo que los amigos del barrio me decían el sabiondo porque ya se notaba mi inclinación por la ciencia”, relata el Dr. Melendrez, a su paso por

Montería y por la Universidad de Córdoba, donde compartió con estudiantes y docentes dos charlas: ‘Investigación Científica Desde la Concepción de la Idea al Mercado: Casos de Éxitos’ y ‘Procesos de Maduración Tecnológica: Impresión en 4D’, en un trabajo colaborativo con el Departamento de Ingeniería Mecánica de esta alma mater.
Cuenta que su primer éxito, a partir de un grupo interdisciplinario y fraternal, fue una máquina de proceso automatizado para hacer nanopartículas en la industria, proyecto a partir del cual también empezaron a fabricarse resinas para prótesis dentales, que mejoran la estabilidad dimensional (que se someten a temperaturas, mordiscos, sin que se dañen y pueden durar tres veces más sin perder el aspecto físico). Agrega en su relato que esa máquina fue vendida por la universidad en la que fue elaborada, por 300 mil dólares con contrato de licenciamiento.
Melendrez cuenta además el éxito de otro de sus inventos en equipo, que consiste en el desarrollo de recubrimientos inteligentes o ‘smart coating’, conocidos así en la literatura. El equipo científico del monteriano del barrio Santander, tomó los extractos de los taninos de pinos, desechos de la industria forestal, y los incorporó en una pintura para recubrimiento anticorrosivo. Pero, para recubrimientos ignífugos, con ese mismo extracto se forman películas que recubren casas o predios, lo que retarda o mitiga el fuego y permite dar tiempo a los servicios de emergencia para controlar incendios.
Los productos ya están en el mercado y de acuerdo con un ensayo o prueba de concepto que socializó el químico unicordobés, al abrir fuego a 24 casas, tanto por fuera como por dentro, el resultado fue que, las que habían recibido recubrimiento con el material mejorado por el grupo liderado por Melendrez; después de 120 minutos el fuego se extinguió y las viviendas no se cayeron, lo que quiere decir que en esas dos horas se pueden salvar vidas, pueden llegar los bomberos y rescatar enseres, gracias a ese avance en nanotecnología.
“Las patentes pueda que sean escalables o no, pueda que no solucionen un problema realmente como se percibe, porque a lo mejor no se hizo una vigilancia tecnológica como correspondía, por lo tanto, las patentes deben tener la peculiaridad de ser nuevas, que no sean obvian, y que realmente solucionen un problema industrial de una manera diferente”, explica en entrevista el científico, quien en 2023 recibió el reconocimiento por la revista Forbes como una de las 30 mentes sostenibles de Chile. Este listado resalta el trabajo de las personas que lideran proyectos y acciones de sostenibilidad.

Uno de los compañeros científicos de Melendrez en estos proyectos es el docente unicordobés Andrés Jaramillo, del Departamento de Ingeniería Mecánica, con quien desarrolla trabajo colaborativo tanto en Chile como en Colombia, aportando en equipo a compartir las experiencias de éxito con la comunidad universitaria. Jaramillo es ingeniero mecánico, graduado de la Universidad Pontificia Bolivariana y doctor en Ciencias e Ingeniería de Materiales de la Universidad de Concepción en Chile.
A los estudiantes unicordobeses Melendrez sugiere hacer esfuerzos diarios por las metas, sin importar hacia qué ciudad haya que viajar, “porque el colombiano es fuerte, decidido, no importa la distancia, el frío, los retos, los miedos. Todo el mundo llega tímido a un país extraño, pero cuando soltamos los conocimientos que recibimos en la Universidad de Córdoba, la cuestión empieza a cambiar”.