La vereda Cartagenita, en San Bernardo del Viento, está de luto. El sueño de superación de Neyder Arteaga Zurita, un técnico de aires acondicionados de 30 años, fue truncado violentamente la noche del miércoles en la ciudad de Cartagena. Neyder, quien se mudó buscando mejores oportunidades, encontró la muerte a manos de delincuentes que, por robarle su motocicleta y pertenencias, le propinaron varias heridas con arma blanca.
A pesar de la distancia física, el corazón de Neyder permanecía en Córdoba. Sus vecinos lo recuerdan no como un trabajador más en la gran ciudad, sino como el joven servicial que en su última visita no dudó en empuñar una pala para reparar, junto a la comunidad, la deteriorada vía de acceso a su vereda.
«Era la humildad hecha persona; se fue a buscar un futuro, pero siempre volvía para servirle a su gente», comentan allegados sumidos en la tristeza.
Mientras los responsables del crimen huyeron amparados por la oscuridad, en San Bernardo del Viento exigen que el caso no quede en la impunidad. La comunidad espera el regreso de su cuerpo para brindarle el último adiós al hombre que, lejos de olvidar sus raíces, se convirtió en un símbolo de esfuerzo y amor por su pueblo. Las autoridades en Cartagena avanzan en el rastreo de cámaras para identificar a los agresores.
