A escasas horas de que se abran las urnas para las elecciones presidenciales en Colombia, el partido Centro Democrático oficializó su postura y línea de acción de cara a la jornada democrática mediante un comunicado oficial firmado por su director nacional, Gabriel Jaime Vallejo Chujfi.
En el documento emitido desde Bogotá y dirigido a congresistas, diputados, concejales, ediles, directivos y militantes de la colectividad, el dirigente político hizo un enérgico llamado a la disciplina partidista, instando a toda la estructura nacional y regional a volcarse a las calles para votar y movilizar activamente el respaldo popular en favor de la candidatura presidencial de Paloma Valencia y su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo. La directriz busca consolidar el voto duro del uribismo y evitar la dispersión de sus simpatizantes en un escenario electoral que se anticipa altamente competitivo.
El pronunciamiento de Vallejo Chujfi enfatiza que el país atraviesa por un momento determinante que no da margen a posturas intermedias ni a la abstención ciudadana, subrayando explícitamente que el expresidente Álvaro Uribe Vélez respalda con determinación este proyecto político. Desde la dirección de la colectividad se definió a la senadora Valencia como una figura que encarna la firmeza, la autoridad y la defensa de las libertades, mientras que del exdirector del DANE, Juan Daniel Oviedo, se destacó su perfil técnico, seriedad y conocimiento del Estado, una combinación que, según el comunicado, posee las condiciones necesarias para reorientar el rumbo institucional y socioeconómico de la nación.
La estrategia trazada para las estructuras de base del partido de oposición contempla una consigna operativa clara para la jornada dominical: salir a convencer, organizar los comités locales, defender los escrutinios en las mesas de votación y maximizar la participación en los territorios. Al cerrar la misiva, el director nacional del Centro Democrático fue categórico al señalar que la instrucción para toda la militancia es única y de obligatorio cumplimiento, orientada a emplear toda la fuerza organizativa de la colectividad bajo la premisa de que Colombia requiere un liderazgo fundamentado en el orden y la autoridad para asegurar su estabilidad futura.
