¿En que consiste el caso Vitalogic y qué tiene que ver Hernández?

 

El nombre de Rodolfo Hernández se vio relacionado con esta compañía y con la supuesta comisión de un delito entre junio y julio del año 2016. Por aquella época, Hernández pactó una reunión, en su penthouse, ubicado en el barrio Cabecera de Bucaramanga, con el gerente de la Empresa de Aseo de Bucaramanga, José Manuel Barrera.

La cita, según lo que argumenta la Fiscalía, sirvió para que se hablara de la entrega de un contrato de consultoría por 344 millones de pesos al ingeniero químico, Jorge Hernán Alarcón. El ente acusador asegura que Rodolfo Hernández actuó como determinador al “sembrar la idea criminal en el gerente de la EMAB”.

El plan era que a través de Alarcón, y para beneficiar a Luis Carlos Hernández Oliveros, hijo de Hernández, se le adjudicara aquel contrato a Vitalogic, Porque el hijo de Rodolfo Hernández, habría pactado una millonaria comisión si el contrato se le daba a Vitalogic.

Rodolfo Hernández propuso, entonces, construir una planta para transformar residuos sólidos en energía, aun sabiendo que Bucaramanga no tenía un espacio adecuado para ello. Hernández, entonces alcalde, le estaba prometiendo a la gente que, de hacerse la construcción, Bucaramanga se convertiría en la primera ciudad de América Latina en tener una estructura de esa clase.

¿Por que Vitalogic?, la compañía fue creada en el año 2007 y tiene como objetivo aportar a la protección del medio ambiente. Textualmente, en el portal informativo de la empresa se lee que una de sus pretensiones es: “evitar la contaminación del planeta, buscando terminar el impacto adverso de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU) en el medio ambiente”.

El testigo estrella de este caso es Luis Andelfo Trujillo, en su momento, amigo cercano y colega de trabajo del hijo de Rodolfo, quien entra a esta historia en el año 2017, asegurando que tenía pruebas de que Rodolfo quería beneficiar a su hijo a través de la irregular contratación. Dentro de los documentos que presentó el testigo había uno en el que se evidenciaba que Hernández Oliveros se llevaría una comisión de 666.000 dólares tras la firma del contrato.

Lo que ha dicho Rodolfo para defender a Luis Carlos es que su hijo actuó por ingenuidad y que había sido engañado. “Soy tan bobo, ingenuo o estúpido como me quieran llamar que no se me hizo malo haberlo firmado y haberlo entregado”, dijo Luis Carlos ante la Procuraduría.