Gobierno y Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano acuerdan ruta para sustitución de 30.000 hectáreas de coca en suroccidente del país

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En lo que se convierte en una nueva evidencia de los avances de la política de Paz Total, las delegaciones del Gobierno nacional y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) suscribieron un acta tras las jornadas de trabajo en Inda Zabaleta y Tumaco. Este documento no solo prepara el próximo ciclo de diálogos, sino que establece compromisos estructurales para desmantelar la economía de la coca en el suroccidente colombiano.
De los seis puntos que integran el acuerdo marco, se destacan los ejes fundamentales que marcan un hito en la transformación social del país:
Bajo el liderazgo del presidente, Gustavo Petro, y el jefe negociador, Armando Novoa, se ha formalizado el respaldo a la iniciativa de sustitución y erradicación voluntaria de 30.000 hectáreas de cultivos de hoja de coca, distribuidas equitativamente entre Nariño (15.000) y Putumayo (15.000).
Este punto es crucial porque no se limita a la erradicación, sino que se fundamenta en la dignificación de la vida. El Gobierno garantiza que este proceso se realizará mediante el fortalecimiento de los movimientos sociales, étnicos y campesinos agro-cocaleros. Además, se integra con el programa nacional «Renacemos», que proyecta incentivos económicos para las familias que transiten decididamente hacia la legalidad.
El segundo gran pilar de este acuerdo radica en el respaldo a las Asambleas del Resguardo Indígena de Inda Zabaleta, que iniciarán mañana 14 de febrero. El Gobierno y la Coordinadora Nacional acordaron respetar la autonomía de estas comunidades en su decisión de superar la economía ilícita.
Este punto garantiza tres garantías vitales para el territorio:
• No deforestación: Un compromiso férreo con la protección del ecosistema amazónico y del Pacífico.
• No resiembra: La seguridad de que los territorios liberados de la coca se mantendrán dentro de economías lícitas.
• Cumplimiento estatal: El Gobierno se compromete a honrar cada pacto con las comunidades, asegurando que la sustitución voluntaria sea el motor de las transformaciones territoriales prometidas.
Estos acuerdos se suman a pasos previos ya consolidados por esta mesa de diálogo, como la histórica entrega de 14 toneladas de material de guerra por parte de la CNEB en meses pasados y la ratificación de garantías para el libre ejercicio del voto en los comicios de 2026.
Con esta acta del 12 de febrero, el Gobierno reafirma que el diálogo es la herramienta más poderosa para alcanzar la justicia social y ambiental en las regiones que más han sufrido el conflicto.
