Junto a su bebé, sepultan al joven que clamó por salud con un machete en un centro asistencial de Cali
Entre lágrimas, cantos y un profundo sentimiento de injusticia, familiares y allegados despidieron a Juan Esteban Bastidas, el joven de 20 años que protagonizó un angustiante video viral en el que, con un machete en mano, clamaba por atención médica para su esposa en un centro asistencial del oriente de Cali.
En una escena que conmovió a quienes conocieron su verdadera historia, Juan Esteban fue sepultado junto al pequeño cuerpo de su bebé, el hijo que tanto anhelaba y que, en medio de la tragedia y la falta de atención oportuna, nunca pudo conocer.
Aunque las redes sociales lo etiquetaron inicialmente como «el hombre del machete», la comunidad que lo acompañó hasta su última morada recordó a un hombre diferente. Juan Esteban era un líder social activo y un joven dedicado a servir a su entorno, cuya reacción fue descrita por sus seres queridos como el colapso de un ciudadano frente a un sistema de salud que, en su momento de mayor angustia, le dio la espalda.
La historia de Bastidas se ha convertido en un símbolo de la precariedad y la deshumanización que enfrentan muchos pacientes en los servicios de urgencias. Sus allegados recalcan que, detrás del arma blanca, había un padre desesperado que se encontró sin contención emocional ni respuesta institucional ante el inminente riesgo de su familia.
El entierro conjunto de padre e hijo deja una profunda reflexión sobre la necesidad de abordar con más empatía las crisis sociales y de salud en los territorios más vulnerables. Mientras Cali intenta procesar este suceso, queda el vacío de un joven que, en su intento por salvar una vida, terminó perdiendo la suya y la de su heredero.
