“La ética no tiene relación con la genética”: Petro responde a críticas por la fórmula vicepresidencial de Cepeda
El panorama político y digital en Colombia se vio sacudido tras una contundente respuesta del presidente Gustavo Petro a una publicación de la usuaria Juliana Palacio en la red social X. La controversia inició cuando la mujer compartió una fotografía de la líder indígena y senadora Aida Quilcué quien recientemente fue anunciada como la formula vicepresidencial de Ivan Cepeda, acompañada de un mensaje que sugería que su ascenso representaba «caer más bajo» tras la gestión de la vicepresidenta Francia Márquez.
El mandatario no tardó en reaccionar, calificando las afirmaciones como un acto de racismo que atenta contra los principios democráticos y la diversidad étnica del país.
En su intervención, el jefe de Estado cuestionó la noción de superioridad basada en la herencia genética o el color de la piel, señalando que tal pensamiento es una «caverna mental» que ha alimentado siglos de violencia en Colombia. Petro enfatizó que la verdadera bajeza histórica no reside en la participación política de comunidades ancestrales, sino en la época en que indígenas y afrodescendientes fueron sometidos a la servidumbre y la esclavitud.
Según el presidente, negar la sangre indígena que corre por las venas de la mayoría de los colombianos es un error que impide la construcción de una nación sólida y en paz.
El mandatario también hizo una defensa de la diversidad como la mayor riqueza de la nación, citando que la ciencia reconoce genes de 132 pueblos del mundo en la población colombiana. En su argumentación, subrayó que si bien figuras como Francia Márquez pueden cometer errores como cualquier ser humano, la historia del país ha demostrado que la corrupción y los grandes desfalcos al Estado han sido perpetrados por sectores tradicionalmente privilegiados y de piel más clara, demostrando que la ética no tiene relación con la genética.
Para el presidente, la idea de una civilización puramente blanca es destructiva y ajena a la realidad de un «pueblo planetario».
Finalmente, el pronunciamiento reafirmó la obligación constitucional del Ejecutivo de expresarse contra el racismo, incluso manteniendo silencio en temas de competencia estrictamente electoral. El mensaje concluyó con un llamado a reconocer y valorar todas las culturas que integran el territorio, desde el legado europeo hasta las culturas milenarias que dejaron su huella en Chiribiquete.
