La realidad de la movilidad Monteriana a datos e indicadores
Con datos e información verídica entre todos podemos mejorar la realidad de la seguridad vial y movilidad en la perla del Sinú.
Por: Bernardo Grandett Durango.
Consultor en Transporte.
Para el análisis de la movilidad en la ciudad hay que colectar y registrar diversos hechos, llevar realidades a datos e indicadores, y de la calidad de esos datos dependerá también la toma de decisiones para transformar y mejorar la seguridad, tiempos de desplazamiento y contaminación, eso que desde la movilidad aporta a la calidad de vida de los ciudadanos.
Montería cuenta con un Centro Inteligente desde donde se gestionan servicios relacionados con el Sistema Estratégico de Transporte Público, la movilidad y la seguridad ciudadana, cómo el centro semafórico, video vigilancia policial, atención de emergencias y monitoreo del tráfico en diversos puntos de la ciudad. Este centro debería ser el que encabece la generación de datos de la movilidad, al menos para ponerlos a disposición del gobierno local, la academia, las entidades que realizan planes de seguridad vial y comunidad en general.
La accidentalidad y los indicadores relacionados con esta, cómo la mortalidad y gravedad de lesiones y daños generados en los siniestros, son muy importantes para saber de la calidad de la cultura vial, infraestructura y demás factores que son causa de los accidentes. Y en este punto hay que ajustar el sistema de atención y registro de los eventos, pues situaciones como la no existencia temporal de convenio para el control del tránsito y oportuna atención de siniestros para el debido levantamiento de informes técnicos de los hechos dificulta conocer, a través de los datos, la realidad de las calles Monterianas.
Más allá de los datos, es una realidad que cuando no hay control del tránsito, la gran mayoría de choques simples no se registran oficialmente, igual que una importante porción de aquellos dónde hay lesiones menores, y se abre espacio a conductas peligrosas como la «justicia por propia mano» dónde los más violentos generalmente se imponen.
Con esto, el llamado a las autoridades locales es a ajustar el sistema de control y seguimiento de la movilidad, que además del seguimiento en tiempo real, se generen datos e indicadores de calidad. La academia puede aportar con el análisis y estudios, y todos los actores viales podríamos tener mayores herramientas para revisar nuestras conductas individuales y colectivas. Con datos e información verídica entre todos podemos mejorar la realidad de la seguridad vial y movilidad en la perla del Sinú.
