María Ángel Valverde, una Reina luchadora, reflejo de la mujer monteriana

Un orgullo que no le cabe en el pecho es el que siente Diana Valverde, mamá de la Reina del Río 2022 y no es para menos, si se tiene en cuenta que su hija es la primera candidata por Montería en el Reinado Nacional de la Ganadería.

La emoción es indescriptible aún en esta joven madre, 11 días después de que su hija María Ángel Valverde, de 19 años de edad se quedara con la corona en el certamen del Río, al que llegó pisando fuerte y destacándose por su simpatía.

“Es mucho el orgullo y satisfacción lo que siento, escuchar cómo la gente la admira y hablan tan bonito de ella y que se vaya abriendo paso por sí sola, por su esfuerzo”, agregó con una sonrisa y un suspiro que le salió del alma.

Siendo la mayor de tres hermanos, desde muy pequeña, fue orientada por su padre de crianza, Jesús Antonio Usme Morales, quien la acogió tiempo después de la muerte de su padre biológico y le inculcó la rectitud y la responsabilidad.

La Reina monteriana ha sido la mano derecha de su mamá y entre las dos han tejido una relación que se ha fortalecido con el pasar de los años, al punto que la posibilidad de representar al barrio Sucre fue una decisión respaldada en familia.

Su actitud frentera, imponente y arrasadora junto con la alegría que acompaña el brillo de su mirada tranquila la han caracterizado desde siempre, destacándose en las fiestas de disfraces del barrio y sobre todo en su etapa escolar donde exploró y potencializó sus cualidades comunicativas y de liderazgo.

“Siempre ha sido una niña emprendedora, berraca y echada para adelante. Ha estado conmigo en todo momento”, afirma Diana desde su casa, en Calle 43 con primera 1ª y donde tiene una tienda de donde derivan el sustento del hogar. Este ha sido el negocio familiar desde hace 17 años, en diferentes barrios de Montería y en los últimos siete en el barrio Sucre.

La unión ha sido fundamental para esta familia poder sobrellevar los tiempos buenos y malos que les han dejado las alegrías y las enseñanzas en este camino. “Siempre estamos juntas, en las buenas y en las malas”, afirma Diana.

Desde su infancia María Ángel demostró su gusto por el modelaje y de hecho estuvo algunas semanas tomando clases hasta que poco después se enfocó en una de sus más grandes pasiones: el voleibol.

Culminó sus estudios de bachillerato en la Institución Educativa La Inmaculada, en 2020. Y empezó a escalar su sueño de ser abogada. Intentó obtener un cupo en la Universidad de Córdoba, pero no le fue posible.

Su madre se esforzó para apoyarla y empezó a estudiar Derecho en la Universidad Cooperativa de Colombia, donde culminó con éxito el primer semestre, pero por dificultades económicas se debió retirar.

Actualmente, cursa primer semestre de Administración en Salud en el Instituto Tecnológico San Agustín. Pero, el anhelo de titularse como abogada sigue intacto, su familia y amigos cercanos estarán siempre allí para acompañarla, verla crecer y brillar cuando alcance todos sus sueños.

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