Medicina Legal confirma tortura en el asesinato del periodista Mateo Pérez
El silencio sepulcral que rodeaba el crimen del comunicador Mateo Pérez Rueda, en el norte de Antioquia, se rompió con la crudeza de un dictamen forense. Los resultados de Medina Legal revelaron que el joven de 25 años no solo fue asesinado, sino que fue víctima de torturas sistemáticas antes de recibir disparos a corta distancia en la vereda Palmichal, zona rural de Briceño.
«No le creyeron que era periodista»
Mateo, director del medio digital El Confidente de Yarumal, se encontraba en la zona documentando la compleja situación de orden público. Según reveló la periodista Camila Carvajal, los grupos armados que controlan el territorio lo interceptaron bajo la sospecha de ser un «infiltrado». A pesar de que su única herramienta de trabajo era su plataforma digital, sus captores ignoraron su estatus de reportero y lo sometieron a un trato inhumano antes de acabar con su vida.
El caso ha escalado a nivel nacional, no solo por la sevicia del grupo armado, sino por las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien inicialmente sugirió que el joven se encontraba «tomando fotografías del paisaje». Esta versión ha sido tajantemente desmentida por gremios de prensa y allegados, quienes sostienen que Mateo realizaba una cobertura de alto riesgo sobre el conflicto armado y la presencia de disidencias en la región.
Estudiante de Ciencia Política en la Universidad Nacional, Mateo Pérez se había consolidado como una voz valiente en el norte antioqueño, denunciando actos de corrupción y violencia en municipios como Ituango, Valdivia y Briceño. Su asesinato, confirmado tras cuatro días de búsqueda por una comisión de la Cruz Roja y la Defensoría, enciende las alarmas sobre el nulo respeto al Derecho Internacional Humanitario por parte de las estructuras ilegales en Antioquia.
