Tras una reunión de urgencia con la cúpula militar y policial, el Ministro de Defensa, Pedro Sánchez, entregó un reporte oficial para esclarecer las circunstancias del accidente del avión C-130 Hércules en Puerto Leguízamo, Putumayo. Una de las precisiones más importantes del jefe de la cartera fue desmentir las versiones que circulaban sobre un posible hostigamiento contra la aeronave.
El Ministerio fue enfático al señalar que, de acuerdo con la información técnica disponible hasta el momento, «no hay indicios de un ataque por parte de actores ilegales». Esta aclaración surge tras la difusión de múltiples videos en redes sociales donde se escuchan fuertes detonaciones en el lugar del impacto, lo que generó temor inicial sobre un atentado en esta zona del sur del país.
Según explicó el Ministro Sánchez a través de su cuenta oficial en X, el estruendo captado en las grabaciones no correspondió a ráfagas de fusil o explosivos externos, sino a un fenómeno derivado del siniestro: «Como consecuencia del incendio de la aeronave, parte de la munición transportada por la tropa detonó».
El reporte de la cartera de Defensa también subrayó que el avión se encontraba en plenas condiciones de aeronavegabilidad y que la tripulación contaba con todas las cualificaciones requeridas para el vuelo. La aeronave, que cubría la ruta Puerto Leguízamo – Puerto Asís, se precipitó a tierra apenas 1,5 kilómetros después del despegue por causas que aún son materia de investigación técnica.
Mientras avanzan las labores judiciales y de identificación, el Gobierno Nacional activó protocolos de acompañamiento para las familias de los militares y policías afectados. «Honramos la memoria de nuestros héroes y heroínas, y mantenemos firme el cumplimiento de la misión, aun en medio del dolor», concluyó el comunicado oficial, haciendo un llamado a la ciudadanía a informarse con responsabilidad y evitar la propagación de noticias falsas sobre la naturaleza del accidente.
