Cadena humana en las selvas del Putumayo: El pueblo de Puerto Leguízamo que arrebató a los soldados de las llamas

Eran las 9:50 de la mañana de este lunes 23 de marzo cuando el rugido del avión Hércules C-130 se transformó en un estruendo que sacudió la selva. La aeronave, que transportaba a 125 personas, no logró elevarse tras el despegue y cayó a 1,5 kilómetros del aeródromo. Según relata EL PAÍS, el aparato se estrelló en la finca de un campesino, desatando un incendio inmediato en medio de la vegetación.

Baldes de agua contra el fuego y la munición

Antes de que los organismos oficiales pudieran reaccionar, la población civil se convirtió en la primera línea de defensa. Testigos narraron a EL PAÍS cómo se formó una cadena humana espontánea donde los vecinos se sumergieron en charcas de criaderos de peces para llenar baldes. «¡Agua, agua! ¡Necesito agua!», era el grito que unificaba a civiles y militares, mientras de fondo se oía la detonación de las municiones transportadas por la tropa, un detalle confirmado por el ministro de Defensa en su cuenta de X.

El periodista local Hermilson Fajardo, del medio La Voz de Amazonia* describió para la crudeza del momento: «Quedaron muchos militares regados donde el avión se desbarató… era horrible mirar allí». Fajardo relató cómo saltó de su cama al escuchar el impacto para unirse al «pelotón de conocidos» que corría al rescate.

La solidaridad civil suplió las carencias técnicas. Decenas de habitantes utilizaron sus motocicletas como ambulancias improvisadas para trasladar a los sobrevivientes. Sin embargo, este esfuerzo chocó con la realidad hospitalaria de la zona. En declaraciones a Caracol Radio, el alcalde de Puerto Leguízamo, Luis Emilio Bustos, advirtió sobre la extrema limitación de recursos: «Este es solo un dispensario naval muy pequeño, y el otro es un hospital local de primer nivel sin sala de cirugía ni especialistas».

Mientras la gobernación regional elevó a ocho la cifra de fallecidos en sus reportes a EL TIEMPO, el presidente Gustavo Petro utilizó sus redes sociales para exaltar la labor de la comunidad. «Es el pueblo del Putumayo quienes los salvaron de la muerte… llevaron agua y amor a los muchachos», afirmó el mandatario, destacando que gracias a esta intervención hay al menos 83 militares jóvenes con vida.

A esta hora, el Hospital Militar Central (HOMIL) en Bogotá ha confirmado a través de sus canales oficiales el ingreso de los primeros pacientes críticos, quienes reciben atención multidisciplinaria tras ser evacuados en vuelos medicalizados desde la zona del desastre.