«Muestra de debilidad»: MinDefensa califica como crimen de lesa humanidad atentado en Briceño
El Ministro de Defensa, Pedro Sánchez, se pronunció de manera contundente tras el atentado con motobomba que sacudió al municipio de Briceño, Antioquia, durante la celebración del Viernes Santo. A través de sus canales oficiales, el jefe de la cartera de Defensa calificó el ataque como una «reacción cobarde» y una «muestra de debilidad» por parte de las estructuras criminales que operan en la zona, argumentando que estos grupos recurren al terrorismo ante la presión ejercida por las operaciones sostenidas de la Fuerza Pública en el norte del departamento.
En un análisis jurídico de la situación, el Ministerio enfatizó que, aunque afortunadamente el estallido no dejó víctimas fatales, el acto constituye en sí mismo un crimen de guerra y de lesa humanidad. Al ser perpetrado en inmediaciones del parque principal mientras la población civil participaba en actos religiosos, el uso de métodos y medios prohibidos por el Derecho Internacional Humanitario (DIH) deja en evidencia la naturaleza terrorista de los agresores, quienes dirigen sus ataques directamente contra la ciudadanía indefensa.
Actualmente, las autoridades mantienen activas todas sus capacidades de inteligencia para identificar y capturar a los responsables de esta acción violenta. En la región de Briceño convergen las actividades delictivas de la Estructura 36 de las disidencias (bajo el mando de alias Calarcá) y el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), también conocido como el Clan del Golfo. El Gobierno Nacional ha hecho un llamado vehemente a la población para «vencer el miedo» y colaborar con la justicia a través de las líneas de denuncia ciudadana, garantizando absoluta reserva para quienes ayuden a combatir el crimen organizado.
Finalmente, el mensaje institucional reafirma el compromiso de la Fuerza Pública de no retroceder en el control territorial, subrayando la consigna de que el Estado es una construcción colectiva donde «los buenos son más». La ofensiva militar y policial en el norte de Antioquia se ha intensificado tras este suceso, buscando desarticular las redes logísticas de estos grupos armados que pretenden intimidar a la población civil en fechas de especial significado social y religioso.
