Murillo mueve el ajedrez político en Colombia y empieza a quedarse con el centro.
Mientras la polarización crece entre los extremos, surge una candidatura progresista, firme pero serena, que se presenta como alternativa a la confrontación que hoy domina el país.
Luis Gilberto Murillo ha comenzado a recorrer Colombia, a pisar territorio, a escuchar, a conectar… y en ese camino está ganando espacio donde otros lo habían perdido.
Con posturas claras y sin titubeos, está ocupando ese lugar que durante años representó Sergio Fajardo, pero con una narrativa más sólida, más real, más conectada con la gente.
No grita, no divide, no juega al odio.
Murillo propone, construye y avanza.
Y mientras otros siguen atrapados en la pelea de siempre… él está creciendo.
Creciendo en el centro.
