Privados de la libertad se ponen las botas para limpiar el barrio Vallejo tras las inundaciones.
En un gesto de redención y compromiso social, un grupo de internos del Establecimiento de Reclusión de Orden Nacional (ERON) de Montería cambió sus rutinas en el penal por palas y botas de caucho para apoyar a las comunidades damnificadas por las inundaciones. La jornada de apoyo se concentró en el barrio Vallejo, uno de los puntos más golpeados por el desbordamiento de las aguas en la capital cordobesa.
La intervención, coordinada por el INPEC bajo la estrategia nacional #BuenaEsa, permitió que los privados de la libertad ejecutaran labores críticas de limpieza, retiro de escombros y trabajos de contención para frenar el avance del lodo y el agua en las viviendas del sector.
Desde las directivas del INPEC se enfatizó que esta participación busca ir más allá de la asistencia física; se trata de un pilar fundamental en el proceso de resocialización. Al permitir que los internos aporten al bienestar de los ciudadanos en momentos de crisis, se fortalece su sentido de pertenencia y corresponsabilidad con la sociedad.
La comunidad de Vallejo recibió con sorpresa y gratitud el despliegue. Vecinos del sector destacaron que, en medio de la tragedia, el apoyo de los internos fue fundamental para despejar vías y asegurar perímetros que estaban intransitables. Con este tipo de acciones, se demuestra que la solidaridad no tiene barreras y que la reconstrucción de Montería cuenta con el esfuerzo de todos los sectores.
