Registraduría Nacional abre oficialmente las urnas para las elecciones presidenciales de 2026 con un potencial electoral de 41,4 millones de colombianos
La Registraduría Nacional del Estado Civil dio apertura oficial a las urnas para las elecciones de presidente y vicepresidente de la República en su primera vuelta para el periodo constitucional 2026-2030.
El acto protocolario de instalación se llevó a cabo a las 8:00 a. m. en la Plaza de Bolívar de Bogotá y estuvo encabezado por el registrador nacional, Hernán Penagos, contando además con la participación del presidente de la República, Gustavo Petro, ministros, alcaldes y las máximas autoridades de las altas cortes y entes de control del país. Durante la apertura, Penagos resaltó el despliegue de medidas de integridad electoral e hizo un llamado masivo a la ciudadanía para que acuda de forma temprana, pacífica y masiva a ejercer lo que denominó «un deber para reivindicar los valores democráticos de nuestra nación».
Para esta histórica jornada democrática, un total de 41.421.973 ciudadanos se encuentran habilitados para sufragar, de los cuales 40.007.312 corresponden al censo electoral dentro de Colombia (20.521.149 mujeres y 19.486.163 hombres) y 1.414.661 residen en el exterior. Con el fin de garantizar el derecho al voto, la Registraduría Nacional instaló un total de 13.742 puestos de votación (13.489 en el territorio nacional y 253 en 116 consulados de 67 países), en los que se dispusieron un total de 122.016 mesas de votación. De estas mesas, 118.346 están ubicadas en Colombia y 3.670 operan en el exterior. Con el propósito de fortalecer las votaciones en el extranjero, la entidad implementó un plan de acción que incluyó el despliegue de 65 funcionarios de apoyo en 29 consulados y auditorías externas especializadas a cargo del IIDH/CAPEL en 16 puestos de votación internacionales para agilizar la digitalización de los formularios E-14.
En materia de transparencia, logística e inclusión, el proceso electoral cuenta con el soporte técnico y humano de 850.871 jurados de votación debidamente capacitados y la distribución de herramientas accesibles como tarjetas en sistema braille, lengua creole y el apoyo de más de 100 intérpretes de lenguas nativas. Asimismo, para evitar la suplantación de identidades, se desplegaron 36.980 dispositivos de autenticación biométrica dactilar y facial. El boletín destaca que las elecciones son rigurosamente monitoreadas por un componente de ciberseguridad y más de 10.000 observadores electorales (incluyendo más de 1.000 internacionales de 26 organizaciones como la Unión Europea, la OEA y el Centro Carter). Todo este entramado institucional está respaldado por un robusto Programa General de Auditorías que vigiló los códigos fuente de los softwares de votación y escrutinio mediante simulacros previos, garantizando la publicación oportuna de los tres cuerpos del formulario E-14 para la tranquilidad de los partidos políticos y de los votantes que sigan los resultados preliminares en tiempo real.
