Roy Barreras rompe con el «Petrismo» y Claudia López no descarta apoyar a Paloma Valencia si pasa a segunda vuelta

El panorama hacia la Casa de Nariño dio un giro inesperado durante este puente de Semana Santa. Dos de las figuras más visibles del espectro alternativo y de centro, Roy Barreras y Claudia López, han sacudido el tablero electoral con declaraciones que evidencian fracturas profundas con el oficialismo y un reacomodo de fuerzas de cara a la segunda vuelta.

El «divorcio» de Roy Barreras

El exembajador en el Reino Unido, Roy Barreras, marcó una distancia radical frente a la figura del presidente Gustavo Petro. Tras los discretos resultados obtenidos el pasado 8 de marzo donde apenas alcanzó los 257.037 votos, Barreras responsabilizó directamente al mandatario por la falta de respaldo a su aspiración.

«Estoy sorprendido con la postura del mandatario», confesó Barreras, recordando que fue el propio Petro junto a Iván Cepeda quienes lo buscaron originalmente para construir una alianza. Ante lo que considera una «traición» política, el candidato ahora enfila baterías hacia los seis millones de indecisos, buscando presentarse como una opción alejada de los extremos que hoy polarizan al país.

El sorpresivo guiño de Claudia López a la derecha

Por otro lado, la exalcaldesa de Bogotá, Claudia López, generó un auténtico terremoto político al no cerrar la puerta a una alianza con el uribismo. En una reciente entrevista con polígrafo, López fue tajante al afirmar que jamás votaría por Iván Cepeda en una segunda vuelta. Sin embargo, la sorpresa llegó cuando se le consultó sobre la senadora Paloma Valencia.

Lejos de un «no» rotundo, López respondió con un dubitativo “no sé”, dejando abierta la posibilidad de respaldar a la ficha del Centro Democrático si el escenario lo requiere. Esta declaración ha desatado una ola de especulaciones sobre un bloque unido contra el ala más radical del actual Gobierno, posicionando a Valencia como una opción potable para sectores que antes eran sus contradictores naturales.

Con estos movimientos, la centro-izquierda llega fragmentada a la recta final, mientras figuras como López y Barreras parecen estar trazando puentes hacia sectores de centro-derecha para frenar la continuidad del proyecto político del Pacto Histórico.