“Sin cadáver no hay delito”: el anestesiólogo que ordenó abandonar a Yulixa Toloza cuando aún respiraba

Una cínica directriz médica transformó una complicación quirúrgica en un macabro plan de encubrimiento en la capital del país. Yulixa Toloza, una mujer de 52 años, perdió la vida tras someterse a una cirugía estética el pasado 13 de mayo en el centro clandestino Beauty Laser, ubicado en el sur de Bogotá.

De acuerdo con las revelaciones hechas por el coronel Fabio Mauricio Gallego, jefe de la Sijín, en el pódcast Más Allá del Silencio, la paciente agonizó durante al menos ocho horas después de la intervención. En lugar de trasladarla a un hospital para salvarle la vida, los encargados del procedimiento siguieron la lapidaria orden de un anestesiólogo aún prófugo y conocido como el ‘doc Leo’, quien sentenció que ocultando el cuerpo evitarían la acción de la justicia.

Bajo esa premisa, los implicados sacaron a la víctima del establecimiento cuando todavía respiraba y la transportaron en un vehículo particular con rumbo a Cundinamarca, recorriendo más de 100 kilómetros para deshacerse de ella en una zona de espesa vegetación entre los municipios de Anapoima y Apulo.

Consumado el abandono, los responsables regresaron a Bogotá para recoger sus pertenencias personales y emprendieron la huida hacia Venezuela con el propósito de evadir a las autoridades colombianas.

Sin embargo, el escape fracasó cuando tres de los principales sospechosos fueron capturados bajo custodia en el vecino país mediante una operación conjunta entre las autoridades de ambas naciones.

En medio de las diligencias judiciales, María Fernanda Delgado (dueña de la clínica estética de garaje) y su pareja, Édison José Torres Sarmiento, aportaron las primeras pistas sobre el paradero de la mujer a través de una videollamada. El dato definitivo que guio a la Fiscalía y al Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) lo entregó Eduardo David Ramos, el presunto médico que realizó la operación, quien detalló que habían dejado el cuerpo cerca de un letrero azul.

Con esta georreferenciación precisa, la Policía Metropolitana de Bogotá pudo delimitar el terreno y rescatar los restos de Toloza, mientras avanza en la búsqueda del anestesiólogo y en el esclarecimiento de los delitos cometidos tanto en la mala praxis médica como en las maniobras posteriores al fallecimiento.