Un nuevo y sofisticado ataque con tecnología remota ha enlutado a las Fuerzas Militares en el suroeste del país. El Ejército Nacional confirmó que tres soldados profesionales perdieron la vida y dos más resultaron heridos tras ser atacados con drones cargados con explosivos durante intensos combates en la zona rural de Ipiales.
El trágico incidente ocurrió mientras tropas del Grupo de Caballería Mediano n°3 sostenían enfrentamientos contra la estructura Comandos de Frontera, perteneciente a la autodenominada Coordinadora Nacional del Ejército Bolivariano (disidencias de las FARC).
La institución identificó a las víctimas mortales de este ataque como los soldados profesionales:
* Andrés Esteban Álvarez Sierra
* Darwin Arnoldo Gómez Gutiérrez
* Brayan Steven Galindo Amado
Los dos uniformados que sobrevivieron al impacto de los artefactos recibieron los primeros auxilios en el campo de batalla y posteriormente fueron evacuados hacia un centro asistencial en la ciudad de Pasto, donde se recuperan bajo pronóstico reservado.
La Brigada 23 del Ejército rechazó categóricamente el uso de estas aeronaves no tripuladas para lanzar explosivos, denunciando que este método de guerra no solo es una clara violación a los derechos humanos, sino que pone en riesgo inminente a la población civil que habita en las veredas aledañas.
«Se interpondrán las denuncias correspondientes ante las autoridades nacionales e internacionales por el uso de estos métodos ilícitos de guerra que contravienen el Derecho Internacional Humanitario (DIH)», señaló el comunicado oficial de la institución.
Este ataque evidencia la creciente capacidad tecnológica de los grupos armados ilegales en la frontera con Ecuador, quienes utilizan dispositivos comerciales adaptados para atacar a las tropas desde el aire, dificultando las maniobras de defensa en el terreno. Las operaciones militares en la zona se han intensificado para dar con el paradero de los responsables de este atentado.
