Uribe cancela agenda y borra mural del Pacto Histórico pintado a las afueras de su casa.

Una tensa situación de orden público y confrontación política se registró en el sector de Llanogrande, en el Oriente antioqueño, a las afueras de la residencia del expresidente Álvaro Uribe Vélez. El exmandatario se vio obligado a cancelar su agenda oficial en Medellín para regresar de urgencia a su hogar, luego de que un numeroso grupo de manifestantes simpatizantes del Pacto Histórico se agolpara en la entrada de su propiedad.

La movilización, que provocó el cierre temporal de la calzada vial en la zona, incluyó la pintura de un mural alusivo a la coalición de izquierda en los muros exteriores de la vivienda del líder del Centro Democrático. Tras su arribo, custodiado por la Fuerza Pública, el propio Uribe Vélez tomó una brocha y comenzó a tapar con pintura el mural, lo que desató una fuerte confrontación verbal entre simpatizantes de ambos sectores políticos.

Cruces verbales y señalamientos de Uribe

A través de sus canales oficiales en la red social X, el expresidente Uribe lanzó duros señalamientos contra los promotores de la jornada, acusando directamente al congresista electo Hernán Muriel y al candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda.

«Esta actitud hostil contra la residencia de mi familia es provocación de la violencia, muy propia de Cepeda que es un apache solapado escondido en el eslogan de la paz», afirmó el exmandatario, añadiendo que Muriel habría sido elegido supuestamente «por votos impuestos por el terrorismo».

Tensión que finalizó en diálogo

A pesar de los duros reproches mutuos y los momentos de tensión inicial con el parlamentario electo Muriel, la situación se fue desescalando con el paso de las horas. Mientras borraba la pintura de los muros, el expresidente Uribe instó a los manifestantes al diálogo y a evitar provocaciones contra su núcleo familiar.

El episodio concluyó con un inesperado acercamiento. Cuando la multitud se dispersó, el único manifestante que permanecía en el lugar sostuvo una breve conversación con el exmandatario sobre la necesidad de realizar debates políticos con argumentos, sellando el encuentro con un apretón de manos en señal de respeto.