Más de 3 mil niños y niñas de hogares vulnerables en Córdoba que recibían atención en los CDI administrado por Unicórdoba están sin atención y sin alimentación.
A las madres comunitarias que laboran en los 14 Centros de Desarrollo Infantil del ICBF que administra la Universidad de Córdoba se les terminaron sus contratos el pasado 31 de julio y les acaban de informar que volverían a sus labores después del 10 de agosto.
De esta forma unos 3 mil niños y niñas de sectores vulnerables están sin la atención de los programas de primera infancia del ICBF y por lo tanto sin alimentación. Muchos de ellos solo cuentan con esas raciones de alimentos debido a las condiciones de pobreza en que viven.Además, son hijos de padres y madres que trabajan en la informalidad. El mototaxista, la señora que se gana el día lavando ropa y el vendedor ambulante, dejan a sus niños y niñas en esos CDI para poder ir a buscar la forma de ganarse el sustento de sus familias.
Con la falta de atención de esos Centros de Desarrollo Infantil, deben buscar donde dejan a sus hijos.El argumento de la Universidad de Córdoba para adoptar esta decisión es que le invitación del ICBF para renovar los respectivos contratos les llegó y tarde y por ser una entidad pública no alcanzan a realizar los trámites correspondientes para legalizarlos.
Otro problema con gran impacto social es la falta de ingresos por cese de actividades que deben afrontar las madres comunitarias. En este tiempo quedan también sin seguridad social, es decir les queda prohibido enfermarse por estos días. ¿Por qué el ICBF envía tarde las invitaciones para renovar los contratos?
