Murió bajo custodia policial: familia denuncia golpes y taser contra Donovan Balanta Paz, esposado en el suelo

Donovan Balanta Paz, un hombre afrocolombiano de 34 años, padre de dos hijos y próximo a graduarse en criminalística, murió la noche del domingo 20 de septiembre después de un procedimiento de la Policía en el barrio Caracolí, en el límite entre Ciudad Bolívar y Soacha.

Su familia denuncia que lo golpearon y le aplicaron varias descargas de taser cuando ya estaba esposado en el piso. La institución admite el uso del dispositivo, dice que se descompensó dentro de la estación Cazucá y apartó a siete uniformados mientras avanza la investigación.​

Balanta Paz, conocido en el sector como Piri, era oriundo de Guachené, Cauca. Trabajaba en una farmacéutica, tenía una hija de 12 años y un hijo de 15, y sus allegados lo describen como un hombre trabajador, respetuoso y “echado para adelante”. También colaboraba en actividades deportivas y procesos comunitarios con jóvenes de Caracolí. Esa noche regresaba de recoger a su novia cuando topó con un operativo por una riña y por personas que consumían licor en la calle 77 Sur.​

Lo que dice la familia.

Según sus familiares, Donovan no participaba en la pelea. Relatan que rompió una botella a distancia de los uniformados y corrió al ver que se acercaban. La persecución duró cerca de una cuadra y media. Lo alcanzaron, lo redujeron y lo esposaron.​

A partir de ahí, la denuncia se vuelve más grave. La familia sostiene que, ya inmovilizado en el suelo, varios policías lo golpearon —incluso en el rostro— y accionaron el taser contra su espalda y su pecho. Aseguran que pidió auxilio porque no podía respirar y que solo lo atendieron cuando perdió el conocimiento. Una cuñada declaró a Citytv: “Llegaron los policías, como más de 15, más de 20 policías ahí a la cuadra y lo atacaron, lo esposaron y le pusieron el taser y le dieron para atrás”.​