Alias «Araña» ya fue extraditado a Estados Unidos, el vuelo salió desde Malambo, Atlántico
Geovanny Andrés Rojas, conocido con el alias de «Araña» y señalado como el máximo cabecilla de la estructura armada ilegal conocida como los Comandos de Frontera, ha sido extraditado hacia los Estados Unidos. Su traslado se concretó este viernes tras un riguroso operativo y un protocolo de entrega coordinado desde la base aérea CATAM en Bogotá, con escala previa en Barranquilla, bajo la supervisión de la Interpol, los U.S. Marshals y la Agencia Antidrogas (DEA).
El proceso de extradición se aceleró luego de que su orden fuera firmada a principios de septiembre, un giro radical tras haber permanecido cobijado bajo los beneficios y diálogos de la denominada «paz total» del gobierno de Gustavo Petro. Incluso, antecedentes del caso recuerdan que en febrero de 2025 el entonces alto comisionado para la paz, Otty Patiño, intentó evitar su captura en un hotel al norte de Bogotá, catalogando en su momento la acción de las autoridades como un golpe premeditado contra los procesos de negociación con estructuras disidentes.
No obstante, la situación jurídica de «Araña» dio un vuelco definitivo debido a los requerimientos de la Corte del Distrito Sur de California, tribunal que lo reclama para responder por delitos federales asociados al tráfico internacional de estupefacientes y concierto para delinquir, actividades ilícitas que presuntamente continuó articulando de manera paralela a los acercamientos de paz.
Adicionalmente, esta expulsión del país se produce a menos de dos semanas de que la Fiscalía General de la Nación le imputara nuevos cargos por su presunta responsabilidad directa en una veintena de homicidios selectivos y ataques armados perpetrados entre 2020 y 2024 en el departamento de Caquetá. De acuerdo con las investigaciones del ente acusador, dichos crímenes —que cobraron la vida de líderes sociales y firmantes del Acuerdo de Paz— respondían a retaliaciones contra supuestos colaboradores de organizaciones rivales o contra quienes se negaban a someterse al control de las rutas del narcotráfico impuestas por su estructura. Tras su negativa a aceptar los cargos imputados por concierto para delinquir, homicidio y porte ilegal de armas, un juez le había impuesto medida de aseguramiento carcelaria, la cual quedó sin efecto práctico tras su envío a suelo estadounidense.
