Denuncian posibles prácticas clientelistas en el nombramiento de la gerente de Electrohuila mientras el Gobierno promete castigarlas con severidad.

Mientras el presidente Abelardo de la Espriella anuncia que castigará “con toda severidad” el clientelismo y las relaciones indebidas entre funcionarios y congresistas, una publicación del periodista Melquisedec Torres pone en el centro de la controversia el reciente nombramiento de la gerente de la Electrificadora del Huila (Electrohuila).

La empresa, de la que la Nación es propietaria en alrededor del 83 %, designó a la ingeniera electrónica Claudia Peña Gasca (también referida como Claudia Marcela Peña Gasca), sobrina del exgobernador del Caquetá Arnulfo Gasca Trujillo. La decisión fue adoptada por una junta directiva dominada por delegados de los ministerios de Hacienda y Minas y Energía. El titular de Hacienda es Miguel Gómez Martínez, hermano del senador Enrique Gómez, del Movimiento de Salvación Nacional y aliado del actual Gobierno.

El 16 de octubre, Torres publicó en X una nota acompañada de dos imágenes. Una reproduce declaraciones del presidente De la Espriella durante una visita al Ministerio del Interior, en las que advirtió que esa cartera deberá informar y hacer públicos los casos de congresistas que presenten “condicionamientos, solicitudes improcedentes o presiones” en el debate legislativo. “El Ministerio del Interior tiene que separar con absoluta claridad la interlocución política legítima de cualquier intento de convertir esa interlocución en cargos, contratos o recursos públicos, como si fuesen moneda de cambio. Esa práctica no tendrá cabida en mi Gobierno y será castigada con toda severidad”, señaló el mandatario.

La segunda imagen muestra una publicación de Facebook de Christian Camilo Suárez Ortiz, ingeniero electrónico con experiencia en DistriCL Logística Colombiana SAS y como director regional del Fondo Nacional del Ahorro en el Huila. En ella, Suárez agradece públicamente al senador Enrique Gómez y a Ana María Rincón Herrera por “postular mi hoja de vida para la Gerencia de la Electrificadora del Huila”. El profesional indica que una modificación estatutaria ajustó el requisito de experiencia hacia empresas generadoras de energía, lo que restringió su participación, y acepta el resultado “con tranquilidad, fe y gratitud”.

Según reportes de medios locales como La Nación y Diario del Huila, la junta directiva se reunió en sesión extraordinaria alrededor del 13 de octubre y eligió a Peña Gasca como gerente en propiedad, tras la remoción en septiembre de Nika Cuéllar (vinculada a la administración anterior). La elección contó con seis votos favorables de los siete posibles y un voto en blanco, este último del gobernador del Huila, Rodrigo Villalba Mosquera, quien dejó constancia de sus objeciones por preferir a un profesional huilense conocedor de las particularidades económicas, energéticas y sociales de la región. Peña Gasca es oriunda del Caquetá.

Electrohuila es una empresa de economía mixta. La Nación, representada principalmente por el Ministerio de Hacienda, controla la mayoría accionaria y, por tanto, la composición de la junta. Históricamente, sus gerentes han sido huilenses, lo que ha generado incomodidad regional ante la designación de una profesional caqueteña, aunque no se han registrado protestas amplias.

El senador Enrique Gómez respondió de inmediato en X: “Señor Melquisedec: la persona designada como gerente de ElectroHuila es Claudia Peña Gasca. No respondo por los delirios, agradecimientos ni publicaciones de terceros. No intervengo en los nombramientos del Gobierno Nacional ni en las decisiones del Ministerio de Hacienda. Rechazo de forma absoluta, total y contundente cualquier afirmación o insinuación que pretenda vincularme con lo que usted expone”. Atribuyó el cuestionamiento a “odio manifiesto” del periodista o a intereses de políticos huilenses que controlaban la empresa y se oponen a su saneamiento.

El caso se produce en un contexto de transición en Electrohuila —donde se removió a la gerencia vinculada al gobierno de Gustavo Petro— y en medio del discurso anticorrupción y anticlientelista que ha caracterizado los primeros meses del gobierno de De la Espriella. Hasta el momento no se han presentado denuncias formales ni se conocen investigaciones oficiales sobre el proceso de selección, que según actas locales se basó en el cumplimiento de requisitos y la evaluación de hojas de vida.

El episodio reabre el debate sobre la influencia de relaciones familiares y políticas en el manejo de empresas públicas de servicios, en un momento en el que el Ejecutivo promete romper con las prácticas clientelistas del pasado.

«Este artículo contó con la asistencia de IA para la recopilación de datos y estructuración de párrafos, bajo estricta revisión y edición editorial de un periodista»