De jugar en la calle a vivir frente a una pantalla: la tecnología transforma la infancia

La tecnología se ha convertido en una parte fundamental de la vida de niños y jóvenes, transformando sus maneras de aprender, comunicarse y entretenerse. Sin embargo, el uso prolongado de celulares, tabletas, videojuegos y otras pantallas también ha despertado preocupación entre familias y educadores por el tiempo que los menores dedican a los dispositivos y las oportunidades que podrían estar dejando de lado, como practicar deportes, compartir con amigos al aire libre y participar en juegos tradicionales. Las calles, parques y espacios comunitarios, antes escenarios habituales de encuentro para muchos niños, compiten ahora con el entretenimiento digital que tienen al alcance de sus manos.

En respuesta a esta preocupación, varias instituciones educativas y autoridades han comenzado a establecer restricciones al uso de celulares durante la jornada escolar. En Bogotá, por ejemplo, una resolución presentada en septiembre de 2026 limita el uso de teléfonos móviles durante las clases y los descansos, con excepciones por motivos de salud, inclusión y emergencias. La medida busca favorecer la concentración, la convivencia y las relaciones presenciales, sin eliminar el valor educativo de la tecnología. El desafío también está en los hogares: establecer horarios, promover actividades deportivas y recuperar espacios de juego al aire libre para que niños y jóvenes aprendan a convivir con las pantallas sin depender de ellas para entretenerse.