El mapa de la primera vuelta: La periferia respalda a Cepeda y el corazón andino se la juega por De la Espriella

La geografía política de Colombia experimentó una profunda polarización territorial tras la primera vuelta presidencial celebrada este domingo 31 de mayo. Con más del 99,9% de las mesas informadas por la Registraduría Nacional, el escrutinio oficial consolidó un escenario de balotaje indiscutible para el próximo 21 de junio, dejando la disputa final por la Casa de Nariño en manos de Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella.

Los resultados de esta jornada no solo confirmaron el avance de ambos líderes a la ronda definitiva, sino que además dibujaron un mapa electoral rígidamente fragmentado, donde las preferencias ciudadanas se agruparon de manera marcada según la región natural y el contexto de los departamentos.

Por un lado, el respaldo hacia Iván Cepeda se concentró con una fuerza evidente en las periferias del país, logrando una hegemonía casi total en las regiones costeras y fronterizas. La corriente política de Cepeda se impuso en toda la Costa Caribe, sumando mayorías en departamentos clave como Atlántico, Bolívar, Magdalena, Córdoba, Sucre, Cesar y La Guajira, además del archipiélago de San Andrés. Este comportamiento se replicó de manera contundente a lo largo de la Costa Pacífica y el suroccidente nacional, donde conquistó los fortines electorales del Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Chocó. La tendencia favorable al candidato también se extendió hacia el sur y los límites orientales, consolidando victorias en Amazonas, Putumayo, Vaupés, Guainía y Vichada. Asimismo, el triunfo en Bogotá, el principal distrito electoral de la nación, representó un pilar estratégico indispensable para asegurar su paso a la segunda vuelta.

En un contraste geográfico absoluto, Abelardo de la Espriella cimentó su éxito electoral en el corazón andino, el centro productivo y el oriente del territorio colombiano. El voto favorable a De la Espriella se blindó en Antioquia y en la totalidad del Eje Cafetero, registrando mayorías determinantes en Caldas, Quindío y Risaralda. De igual forma, el candidato se impuso con solidez en la región de los Santanderes (Norte de Santander y Santander) y en los departamentos del centro-oriente como Boyacá, Cundinamarca, Tolima y Huila. El mapa de apoyos para esta fuerza política se prolongó hacia los Llanos Orientales y el piedemonte amazónico, logrando la victoria en Meta, Casanare, Arauca, Guaviare y Caquetá.

Con esta marcada división en el territorio, ambos aspirantes iniciarán de inmediato una intensa campaña de tres semanas de cara al 21 de junio, en una contienda final que los obligará a reconfigurar sus estrategias para intentar conquistar las regiones dominadas por su rival.