«Aquí no se rinde nadie»: Petro se declara en batalla electoral y acusa a Abelardo De la Espriella de defender el «fascismo mafioso»
El presidente Gustavo Petro lanzó una dura respuesta frente a los ataques personales recibidos por parte del candidato Abelardo, defendiendo la transparencia de su gestión y asegurando que no ha cometido delito alguno ni desviado fondos del erario. En su pronunciamiento, el mandatario sostuvo que las amenazas de cárcel en su contra responden estrictamente a una persecución por su postura política progresista en favor de los sectores populares.
Petro vinculó directamente el proyecto político de su opositor con el expresidente Álvaro Uribe y lo calificó como una expresión de «fascismo mafioso», un modelo que, según sus palabras, históricamente ha dejado tragedias humanitarias tanto a nivel global como en el contexto nacional, haciendo referencia a los periodos de Laureano Gómez y Mariano Ospina Pérez, así como al auge del paramilitarismo en el país. El jefe de Estado enfatizó su trayectoria de oposición civil, recordando que logró alcanzar la presidencia mediante el debate público y sin recurrir a las armas, al tiempo que advirtió que el regreso de estos sectores al poder representa una amenaza de persecución y violencia contra el liderazgo progresista.
En el plano electoral, el mandatario denunció una presunta compra masiva de votos con sumas que oscilaron entre los 150.000 y 200.000 pesos, reconociendo además que su propia campaña ha enfrentado debilidades internas. No obstante, contrastó el origen social de ambos líderes, señalando que mientras su contendor proviene de una familia terrateniente en el departamento de Córdoba, él representa a los sectores campesinos y de medianos productores del agro. Petro destacó que el candidato opositor sufrió una contundente derrota electoral en su propia tierra natal, el municipio de Sahagún, así como en todo el departamento de Córdoba y la región Caribe, interpretando este resultado como un rechazo directo de la población local hacia propuestas vinculadas al paramilitarismo.
Ante este panorama, hizo un llamado urgente a la conformación de una amplia «Alianza por la Vida» sin exclusiones, señalando la necesidad de sumar tres millones de votos adicionales para consolidar la victoria, una meta que comparó con los retos superados en contiendas electorales previas.
Finalmente, el presidente dirigió un mensaje especial a la juventud colombiana y a las comunidades rurales, instándolos a una movilización masiva en las urnas para defender la vida y la democracia ante el riesgo de que las instituciones de seguridad retomen prácticas del pasado. Petro pidió formalmente a la ciudadanía no ceder ante incentivos económicos inmediatos que pongan en riesgo los avances sociales alcanzados durante su mandato y criticó la influencia de figuras que residen en el extranjero y que, a su juicio, actúan movidas por la codicia y el deseo de venganza. Concluyó reafirmando su compromiso de ponerse al frente de la contienda política para asegurar que el país mantenga un rumbo de esperanza y transformación social en el escenario internacional.
