A una década de la tragedia de Chapecoense: el impacto económico y el homenaje que fortalecen la alianza entre Colombia y Brasil
A diez años del trágico accidente aéreo ocurrido el 28 de noviembre de 2016 que cobró la vida de 71 personas —incluyendo a los integrantes del equipo Chapecoense— en cercanías del aeropuerto de Rionegro, las relaciones entre Colombia y Brasil han dado un giro profundo. Según destacó el cónsul de Brasil para Antioquia, Sergio Escobar, este suceso marcó un antes y un después en la diplomacia y los vínculos bilaterales, logrando que el país sudamericano «redescubriera» a Colombia no solo como un socio con el que comparte la pasión por el fútbol, sino como un aliado estratégico para el crecimiento económico.
Este acercamiento se ha transformado en inversiones y negocios concretos para la región. Escobar detalló que tres empresas brasileñas se han instalado en el oriente antioqueño con capitales cercanos a los 100 millones de dólares, generando alrededor de mil empleos. El cónsul explicó que Antioquia se ha consolidado como una plataforma ideal para expandirse hacia Centroamérica, el Caribe y Norteamérica, aprovechando además los tratados de libre comercio de Colombia con dichos mercados de los cuales Brasil carece.
Como parte de la agenda conmemorativa que cumple el equipo Chapecoense en Medellín entre el 24 y el 27 de septiembre, la delegación brasileña rindió homenaje en la vereda Pantalio del municipio de La Unión, lugar del impacto. Allí se develó el primer memorial en honor a los «Campeones del Cielo» y se colocó la primera piedra del Memorial La Unión Chapecó, un proyecto respaldado por constructores afiliados a Camacol Antioquia. Las actividades de conmemoración concluirán este sábado en el estadio Atanasio Girardot con el partido de la «Amistad Eterna» frente a Atlético Nacional.
