“Al que venga a dañar la fiesta del fútbol, le cerramos la puerta”: alcalde Kerguelén veta a las barras bravas en el Jaraguay tras violencia en las tribunas

Tras los altercados registrados durante el último partido disputado en el estadio Jaraguay, el alcalde de Montería, Hugo Kerguelén, emitió una firme postura respecto a la seguridad en los escenarios deportivos de la ciudad. A través de un pronunciamiento oficial, el mandatario reprochó los desórdenes causados por un sector de la hinchada visitante y anunció sanciones inmediatas para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.

​El incidente se desencadenó a la altura del minuto 30 del encuentro, cuando se produjo una riña entre seguidores del Club Atlético Nacional en la gradería alta de la tribuna de occidente. La confrontación, que incluyó la destrucción de sillería y requirió la intervención directa de la Policía Nacional, obligó a suspender temporalmente el compromiso deportivo.

​Ante la emergencia, las autoridades locales activaron el protocolo del estadio utilizando la gramilla como punto de encuentro seguro, lo que permitió la evacuación ordenada de aproximadamente dos mil asistentes. Los responsables de los altercados fueron retirados del recinto deportivo y escoltados fuera del perímetro urbano de la capital cordobesa para permitir la reanudación del encuentro sin posteriores complicaciones, indicó el mandatario local en su cuenta de x

​La máxima autoridad municipal enfatizó que lo ocurrido representó una clara violación a los compromisos pactados previamente en la Comisión Local de Fútbol, donde se había estipulado la prohibición del ingreso colectivo de barras organizadas. Kerguelén lamentó que familias y menores de edad se hayan visto expuestos a este tipo de situaciones de riesgo en un espacio destinado al esparcimiento ciudadano.

​Como medida correctiva e inmediata, el mandatario dio instrucciones directas a la Comisión Local para la Seguridad, Comodidad y Convivencia en el Fútbol de vetar de manera permanente el ingreso de este tipo de barras al estadio Jaraguay, ya sea en modalidad organizada o bajo el pretexto de hinchada común. Asimismo, se confirmó un endurecimiento en los controles de acceso y un refuerzo en la logística de los próximos eventos deportivos para garantizar que el estadio permanezca como un espacio seguro para la comunidad.