Alias Papá Pitufo llevaba una contabilidad de sobornos en una libreta: pagó millones a altos mandos de la Policía

El “zar del contrabando” en Colombia, Diego Marín, que permanece privado de la libertad en Portugal, destinó buena parte de sus rentas ilegales para comprar a las autoridades e impedir que cumplieran con sus funciones de control aduanero.

Pues la red delincuencial del contrabandista, solicitado en extradición por las autoridades colombianas, se adentró en la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), en la Policía Nacional e, incluso, en la política.

En el expediente del “zar” reposan evidencias que permitirían confirmar que las rentas ilícitas que manejaba eran utilizadas para efectuar sobornos. En el grupo de documentos, conocido por Noticias RCN, yace información de una libreta de contabilidad que era manejada por “Papá Pitufo”; en ella apuntaba los pagos que había estado haciendo a altos funcionarios de la Policía Nacional.

Entre las personas que figuran en la libreta hay mayores y tenientes coroneles. Todos habrían recibido entre $3,5 millones y $5 millones en sobornos, en aras de que dejaran de cumplir con sus responsabilidades y facilitaran las acciones criminales de Marín. De acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, los patrulleros recibían menos dinero que los altos mandos involucrados en la red delincuencial.

El dinero que recibían, al parecer, funcionaba como una nómina mensual. “Diego Marín Buitrago le explicó cómo es el modus operandi de la organización. Los valores que se pagaban irregularmente y la nómina de servidores públicos que se tenían, presuntamente, a cambio de omitir sus funciones”, precisó el ente investigador en el expediente conocido por el informativo citado.

En la libreta que llevaba también aparece información sobre sobornos para oficiales de la Policía Fiscal y Aduanera, que estaban categorizados en grupos como el “3 Santa Catalina” y el “4 Roncador”.

El primero, según detalló el medio de comunicación, operaba en el mar Atlántico y, presuntamente, se encargó de omitir la vigilancia a 23 establecimientos comerciales ligados al contrabando, los cuales lograron recaudar $7.000 millones. El segundo, se enfocó en evitar que la Policía no actuara conforme a la ley en contra de los mismos establecimientos. Para ellos, fueron recogidos $3.500 millones.

La red de contrabando fue identificada por la misma Dian. El exdirector de la entidad Juan Ricardo Ortega se percató de las irregularidades al indagar en las bases de datos, donde logró evidenciar que cerca de 70.000 importaciones habían sido manipuladas en el puerto de Buenaventura (Valle del Cauca). Allí, diariamente, los funcionarios reciben $700 millones, aproximadamente, para facilitar el paso de mercancía ilegal ligada al narcotráfico.