¿Apoyo o irregularidad? Coljuegos tilda de ilegal la rifa millonaria de Santiago Botero.

Una fuerte polémica sacude la campaña presidencial de Santiago Botero, líder del movimiento «Romper el Sistema», tras la realización de un evento masivo este jueves 16 de abril en la capital del país. Lo que la campaña promocionó como un apoyo a emprendedores, ha sido calificado por observadores electorales como una práctica «atípica» y por las autoridades de control como una actividad presuntamente ilegal.

La controversia estalló tras la difusión de videos que muestran aglomeraciones en la sede de Botero, donde se entregaron volantes con la imagen del tarjetón electoral marcado a su favor. Bajo el lema «El multimillonario Santiago Botero le da el plante para su negocio», la campaña sorteó 25 millones de pesos en efectivo, repartidos en cinco premios de cinco millones cada uno, además de prometer financiamientos de hasta $10 millones a través de su página web.

La respuesta institucional no se hizo esperar. Coljuegos, la entidad reguladora de los juegos de suerte y azar en Colombia, emitió un comunicado tajante aclarando que ninguna campaña política tiene autorización para realizar rifas.

Marco Emilio Hincapié, presidente de Coljuegos, advirtió que el uso de estas dinámicas sin aval previo constituye una violación a la ley. «Queremos ser claros: las rifas en Colombia son un monopolio estatal que genera recursos para la salud. Cualquier actividad que no cuente con nuestro aval es ilegal y será objeto de sanciones», señaló el funcionario.

Hincapié recordó tres puntos críticos que hunden la defensa de la campaña:

1. Falta de permiso: Ninguna campaña ha radicado solicitudes para este tipo de sorteos.

2. Efectivo prohibido: La normativa vigente prohíbe taxativamente que los premios de rifas se entreguen en dinero en efectivo.

3. Uso de marca: Instó a la ciudadanía a desconfiar de cualquier sorteo que no exhiba el logo de la entidad y su respectivo número de resolución.

Mientras Coljuegos se enfoca en la irregularidad administrativa de la rifa, la Misión de Observación Electoral (MOE) ha puesto el foco en la ética del proceso. El hecho de condicionar la entrega de «plantes» económicos a una publicidad política donde aparece el tarjetón marcado, ha encendido las alertas sobre una posible estrategia de coacción o compra de votos disfrazada de apoyo social.

Hasta el momento, el equipo de Santiago Botero sostiene que los recursos provienen del patrimonio personal del candidato y buscan dinamizar la economía de los microempresarios. Sin embargo, con las investigaciones de Coljuegos en marcha y la vigilancia de las autoridades electorales, el futuro de esta estrategia «filantrópica» queda en entredicho a pocas semanas de las elecciones.