Asamblea campesina: comienza la defensa de la tierra.

 Organizaciones campesinas, líderes del sector y dirigentes políticos del Pacto Histórico se reunieron este domingo en una asamblea campesina con la participación del representante Luis Fernando Ballesteros, la representante del Cesar Alessandra Pinedo, el activista Carlos Cuevas, la senadora Camelia, y dirigentes políticos del Pacto Histórico como Alexander Mendoza, Roberto Montalvo y Delascar Molina, para discutir la defensa de las APPA, la Reforma Agraria y los derechos conquistados por el campesinado.

El encuentro contó además con la participación activa de líderes y organizaciones campesinas, quienes expresaron sus preocupaciones frente al rumbo de la política agraria y la necesidad de mantener una defensa organizada de la tierra, la economía campesina y los derechos de las comunidades rurales.

Ballesteros advirtió que “nada pasa de repente”. Las señales recientes alrededor de la política agraria, incluido el cuestionamiento al uso de la palabra campesino, generan preocupación por un intento de cambiar el relato construido durante décadas de lucha por la tierra.

“No estamos discutiendo solamente una palabra. Estamos librando una batalla cultural. Cuando se cambia el lenguaje también se puede cambiar la manera como una sociedad entiende a un pueblo, sus derechos y sus luchas”, afirmó, utilizando como ejemplo la transformación histórica del significado de la palabra “guache”.

Ante esta situación, Ballesteros recordó que solicitó un debate de control político, proposición que ya fue aprobada por la Comisión Quinta de la Cámara, para exigir explicaciones sobre el rumbo de la política agraria y las decisiones que afectan al campesinado.

La preocupación central es que los derechos reconocidos por el artículo 64 de la Constitución y el Acto Legislativo 01 de 2023, junto con los instrumentos de acceso a tierras, crédito y apoyo productivo, terminen beneficiando a grandes empresarios y propietarios.

“No podemos permitir un Agro Ingreso Seguro 2.0: que lo conquistado para los campesinos termine en manos de los megarricos del país.”

Ballesteros señaló que las decisiones sobre las APPA, el cambio del relato sobre el campesinado y los acuerdos alrededor de la explotación de minerales estratégicos deben analizarse conjuntamente y no como hechos aislados.

También recordó que Córdoba conoce las consecuencias de un modelo que destruye fuentes de sustento, deteriora ecosistemas y produce desplazamiento económico. Debilitar la economía campesina productiva, advirtió, puede convertirse en una forma de control sobre las comunidades y sus territorios.

“Esta Asamblea es un punto de partida para la resistencia. Tenemos que defender la tierra, al campesinado y nuestro relato. Porque si perdemos la batalla cultural, será mucho más fácil que después nos arrebaten los derechos conquistados.”