Astrid Cáceres, directora del ICBF, denunció que entraron a robar a su vivienda
En un hecho que ha encendido las alarmas sobre la seguridad de los altos funcionarios del Gobierno, la directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Astrid Cáceres, denunció que su residencia fue vulnerada por delincuentes durante la noche del jueves. Lo particular del suceso, según la funcionaria, es la naturaleza del botín: los asaltantes sustrajeron únicamente su computador portátil de trabajo y dos instrumentos musicales de sus hijos, dejando intactos otros objetos de valor.
Cáceres no dudó en vincular el robo con las recientes auditorías que lidera dentro de la entidad. Según su declaración, el hurto podría ser un «mensaje intimidatorio» debido a la revisión exhaustiva de la contratación para el año 2026 y el hallazgo de graves irregularidades en la regional del Atlántico.
«Si esto es un mensaje para que dejemos de revisar a fondo lo que pasa, les anuncio que ya es tarde. Toda la información sobre presuntos delitos ha sido trasladada de inmediato a la Fiscalía», advirtió la directora a través de sus redes sociales.
La funcionaria fue enfática en señalar que estos actos de presión no frenarán la «ruta anticorrupción» que busca depurar las regionales del país. Cáceres lanzó un desafío directo a las mafias que han capturado recursos de la infancia: «Intenten robar en otro lado que no sea la plata de los niños… sigo adelante».
Finalmente, la directora solicitó a la Fiscalía General de la Nación celeridad no solo en la investigación de este robo, sino en las múltiples denuncias por corrupción presentadas a lo largo de 2025. Aseguró que el ICBF transita hacia un modelo de operación directa para garantizar que el presupuesto llegue íntegramente a los menores y no se pierda en entramados de contratación privada.
