Aumento del 57% en muertes viales marca el inicio de mayo en Córdoba tras un primer trimestre crítico según la ANSV
El departamento de Córdoba atraviesa un inicio de mes profundamente doloroso tras registrarse cuatro muertes en siniestros viales durante los primeros tres días de mayo, una cifra que enciende las alarmas sobre la seguridad en los corredores que conectan a municipios como Cereté, San Pelayo y Ciénaga de Oro. La racha trágica comenzó en la vía hacia el corregimiento de Carrillo, donde una colisión frontal entre dos motocicletas segó la vida de Óscar Guerrero Guevara. A este hecho se sumó el aparatoso volcamiento de una camioneta de alta gama en la vía Cereté-Ciénaga de Oro la noche del sábado 2 de mayo, en el que falleció el joven estudiante Juan Pablo Gómez, en un suceso que además generó indignación colectiva por el presunto hurto de las pertenencias de las víctimas mientras yacían en el pavimento.
La mañana del domingo 3 de mayo no dio tregua, reportándose el deceso de Martín Alejandro Vergara Avilez, un joven de 20 años que perdió el control de su motocicleta a la altura de la entrada a San Carlos. Casi en paralelo, la cifra de víctimas aumentó con el fallecimiento en cuidados intensivos de Jeremy Fuenmayor, ciudadano venezolano que había sido arrollado por una camioneta en el sector de Los Corrales, en la vía Purísima-Lorica. Estos incidentes recientes no son hechos aislados, sino que parecen dar continuidad a una tendencia estadística preocupante que ya venía advirtiendo la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) en sus reportes más recientes sobre el comportamiento de la movilidad en el departamento.
De acuerdo con las cifras oficiales de la ANSV con corte al 31 de marzo de 2026, la situación de siniestralidad en Córdoba ha mostrado un incremento crítico en comparación con el mismo periodo del año anterior. Mientras que en los primeros tres meses de 2025 se contabilizaron 68 víctimas mortales, en el presente año la cifra escaló a 107 fallecidos, lo que representa un aumento porcentual del 57.4%. Este balance preliminar sitúa a los usuarios de motocicletas como los más vulnerables en la vía, concentrando 86 de las muertes registradas hasta marzo, seguidos por los peatones con 16 casos. Municipios como Sahagún y Tierralta han experimentado los incrementos más drásticos, con variaciones que superan el 300% en la pérdida de vidas humanas.
El panorama estadístico revela que el aumento de 39 fallecidos adicionales en este primer trimestre respecto al año pasado es un indicador de la urgencia de reforzar las medidas de control y pedagogía en las carreteras cordobesas. La disparidad en las cifras de los municipios es notable; mientras Montería se mantuvo con una variación del 0% al registrar 25 víctimas en ambos periodos, otras localidades como Sahagún pasaron de una a siete muertes. Este acumulado de 107 personas fallecidas hasta finales de marzo, sumado a los recientes siniestros de los primeros días de mayo, subraya un desafío persistente para las autoridades de tránsito en un departamento donde el exceso de velocidad y las colisiones entre vehículos motorizados siguen siendo la principal causa de luto en los hogares.
