Beneficiarias del predio Costa Azul: mujeres de ‘hacha y machete’
Las 19 mujeres beneficiarias del predio Costa Azul, ubicado en el kilómetro 13 de la vía que de Montería conduce a Planeta Rica, son femeninas de ‘hacha y machete’, las cuales se les miden a cualquier actividad del campo que se les ofrezca.
Por eso, el embajador de Japón en Colombia, Masahiro Takasugi hizo entrega este martes 30 de julio de 2024, de insumos agrícolas a las mujeres de la mencionada organización que se hallan en ese lugar desde hace más de un año cuando fue entregado el predio por el presidente Gustavo Petro.
El alto representante del gobierno nipón en Colombia, precisó que Japón es una potencia en desarrollo agropecuario y por ello, están invirtiendo recursos en proyectos agrícolas en Colombia, sobre todo en proyectos que tienen que ver con el proceso de paz.
Los implementos fueron entregados por la Agencia de Cooperación internacional del Japón (Jica), la cual cuenta con asistencia técnica para el establecimiento de huertas familiares con once diferentes especies de hortalizas.
El evento se cumplió con un sol canicular, el cual hizo sudar la gota gorda a todos los asistentes al citado acto. El proyecto se denominó fortalecimiento del desarrollo agropecuario y rural inclusivo para promover la construcción de paz.
La presidenta de la Asociación de Mujeres Rurales y Campesinas (Asodemurca) Irene Luz Arcia, dijo que todas las femeninas son campesinas cabeza de familia y desplazadas por la violencia del conflicto armado. Se dedican al cultivo de maíz, yuca y ñame, entre otros productos.
Por su parte, Viviana García Hernández, otra de las mujeres beneficiadas dijo que, en las parcelas, el proyecto principal que tienen en mente es el de gallinas ponedoras; esperan que los huevos sean vendidos en Montería. También cuentan con una represa para el cultivo de cachamas.
El predio Costa Azul consta de 114 hectáreas y fue adquirido por la Agencia Nacional de Tierras al Fondo para las Víctimas. Fue repartido entre 21 mujeres víctimas del conflicto armado, a las cuales les correspondió cerca de seis hectáreas.
La mencionada finca era de propiedad del exjefe paramilitar Salvatore Mancuso Gómez, y fue donada para ser entregada a parte de las víctimas que fueron afectadas, en su momento, por las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
El acto contó con la asistencia del grupo de mujeres, una delegación de japoneses y diferentes autoridades del Gobierno Nacional que tienen que ver con la entrega de tierras en el país. Quienes no asistieron fueron los miembros de la Alcaldía de Montería y la Gobernación de Córdoba. Estos funcionarios brillaron por su ausencia.
