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Trabajemos para volver a las terrazas

 

Por: Luis Gabriel Degiovanni

Nací y crecí en el barrio Chuchurubí, en el centro y corazón de la ciudad de Montería, época de la que tengo gratos recuerdos al lado de mis padres y hermanos. Viví una infancia feliz. Recuerdo que la gente solía sentarse en las terrazas de sus casas a “coger fresco” y tertuliar hasta bien entrada la noche. Se conversaba sabroso en interminables noches de vigilia y amistad. Escuchar sobre la ocurrencia de hechos delictivos no era común. Raramente se oía hablar de un robo, un hurto y mucho menos de una muerte violenta.

Hoy Montería respira aires de desarrollo y progreso, y se ha convertido en una de las ciudades intermedias más importantes del país, es un referente de avance urbanístico y en un gran atractivo para inversionistas, proyectos comerciales y de negocios. Hacia los cuatro puntos cardinales se desarrollan proyectos inmobiliarios, se construyen urbanizaciones y conjuntos de torres, hay imponentes centros comerciales, una amplísima oferta gastronómica, buenos hoteles, almacenes y tiendas de cadena y una importante vida nocturna con ofertas para todos los gustos. También han llegado un número importante de universidades e instituciones técnicas que poseen interesantes programas académicos, lo que significa que ya nuestros jóvenes no tienen que ir a otras ciudades a prepararse profesionalmente, sino que lo pueden hacer aquí, con resultados sobresalientes.

Sin embargo, pese a los esfuerzos de las autoridades, como en otras capitales del país, hoy crecen fenómenos que aquejan a la ciudadanía, y el deterioro en la seguridad es sin duda un tema que preocupa a los hogares en nuestra ciudad. De acuerdo con las estadísticas oficiales, en Montería se registran diariamente 14 delitos de alto impacto, en 11 barrios de la ciudad ocurren hechos de esta naturaleza, pero la situación torna más aguda en el centro, donde han sucedido, en lo que va corrido de 2023, 33 eventos perturbadores del orden público, en el barrio La Pradera, donde han tenido lugar 29 hechos delincuenciales y le siguen La Castellana con 22, La Granja con 19 y Buenavista con 17.

Los delitos que van en aumento son: Hurto a personas, que se incrementó en un 32% frente al mismo periodo de tiempo (enero a mayo de 2022), lesiones en accidentes de tránsito 26%, extorsión 25% y hurto a motocicletas. Se han registrado 270 casos de lesiones personales, 208 de violencia doméstica, 88 de hurto a comercio y 75 de hurto a viviendas. También se han registrado 30 hurtos de motocicletas.

Sobre este tema he conversado con distintas personas. Líderes comunales, comerciantes, empleados, docentes, estudiantes, conductores y todos coinciden en que se sienten inseguros en Montería. Cuando caminan se sienten nerviosos y desconfiados pensando que les van a robar el bolso, el celular o el dinero.

La gente añora los tiempos en que podía sentarse en su terraza a cualquier hora del día y de la noche a charlar, compartir y tomar aire fresco. Las familias decidieron instalar rejas y mecanismos de protección, las casas parecen hoy jaulas, el temor a ser víctima de la delincuencia se apoderó de las personas, las puertas se cerraron y la desconfianza y el desasosiego son el pan de cada día.

Estamos perdiendo una de las cosas más sagradas e importantes de la vida: La tranquilidad y la confianza. Eso que caracterizó al monteriano, al campesino, a la gente del pueblo, eso que nos identificaba y que nos hacía sentir orgullosos de esta tierra, paulatinamente está desapareciendo, sin que actuemos de manera contundente para evitarlo.

La seguridad es vital para construir tejido social y convivencia pacífica. Una ciudad insegura es inhabitable, insostenible, no prospera, no crece, no avanza. Hoy, se requieren decisiones audaces, ejercicio de la autoridad, mucha participación comunitaria, apoyo a la Fuerza Pública y uso de tecnología de punta para prevenir y contrarrestar la delincuencia.

Urge la creación de una secretaría de seguridad y convivencia, que sea el doliente de este asunto, que trace y lidere las políticas y acciones para garantizar uno de los mandamientos esenciales de nuestra constitución: La vida y los bienes de la población.

Poner en marcha un programa de gestoría de convivencia y trabajar de manera articulada con las Juntas de Acción Comunal para que el tema de seguridad se incorpore a la vida cotidiana de la gente, es vital para lograr resultados al corto y mediano plazo.

Hoy no funciona ninguna de las 103 cámaras instaladas para combatir la delincuencia, algo realmente inverosímil. Es necesario, no sólo que funcionen, sino que posean la capacidad de identificar rostros y obtener información y datos de las personas, vehículos y motocicletas. Utilizar elementos como los drones para vigilar zonas complejas y espacios vulnerables al delito, promover la cultura cívica de denuncia ante cualquier hecho sospechoso, crear programas como “Mi barrio seguro”, premiando con obras aquellos sectores que alcancen menores índices de delincuencia y fortalecer los programas de recompensa, son algunas de las acciones que podrían implementarse en aras de mejorar la preocupante inseguridad imperante en la bella y amada Montería.

Sin duda se deben sumar esfuerzos y trabajar arduamente para recuperar la sensación de seguridad que en otros tiempo caracterizó a Montería. Trabajemos para recuperar la tranquilidad, para que podamos volver a las terrazas.

 

 

 

 

 

 

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Educar para transformar la vida

 

Por: Jairo Torres Oviedo

 Rector de la Universidad de Córdoba 

La educación tiene como propósito esencial, formar para transformar la vida de los seres humanos y su entorno social. Esta ha sido la preocupación desde el mundo antiguo, los Griegos centraron su reflexión y acción educativa en el principio de la Epimeleia (cuidado de sí mismo). Era necesario cultivar la dimensión interior del ser, lo que en teología definimos como el alma o espíritu a través de las virtudes; entendidas como hábitos permanentes convertidos en costumbres; ejemplo, la justicia, honestidad, valentía…

Además, el cuidado del cuerpo, en términos físicos; era el Ethos para pensar la educación como Paideia. Esta dimensión filosófica permite pensar la educación en su esencia en estos tiempos de individualismo. El presente muestra una complejidad social que demanda una educación reflexiva y crítica que trasciende por lo humano y sensible; es decir, una dimensión ética y estética de la existencia. Hace más de dos mil años, los griegos crearon la noción de Paideia, con la idea de concebir una educación para toda la vida, idea que ha tenido transformaciones como resultado de los cambios de comportamiento social de quienes son los protagonistas en educación; profesores y estudiantes.

En cuanto a la educación tradicionalista, estaba centrada en la moral; la función del maestro era garantizar su trasmisión y vivenciarla en la vida personal y social. En palabras del profesor Zygmunt Bauman, esta visión de maestro y estudiante es mucho más antigua que la era moderna que la inventó. Lo anterior, se evidencia con el proverbio chino que se anticipó dos mil años a la modernidad: “Si tu plan es para un año plantar arroz, para diez años planta árboles y para cien años educa a los niños”. Esta milenaria sabiduría ha perdido su valor pragmático con la entrada en los líquidos tiempos modernos. La sociedad líquida nos sitúa frente a unas nuevas realidades y formas de concebir la educación, la función del maestro y estudiante, no como algo absoluto; sino el reto de repensar todo el proceso educativo y sus actores en función de estos tiempos de incertidumbres. La sociedad líquida se legitima en la inmediatez, niega lo permanente, las lealtades en lo interpersonal e institucional, los vínculos afectivos; todo debe ser transitorio.

En este sentido, si la vida premoderna o tradicional consistía en una práctica diaria de la infinita duración de todo; excepto la muerte, la vida moderna líquida es un ensayo diario de la transitoriedad. Los ciudadanos del mundo líquido descubren que no hay nada destinado a perdurar. Por consiguiente, la educación en un mundo líquido, para ser de calidad necesita propiciar la conciencia critica; para ello, necesitamos maestros que provoquen e inspiren; que, desde las aulas enfrenten la apatía generada por la distracción y el egoísmo de la cultura del entretenimiento; caracterizada por el narcisismo, hedonismo y Posverdad; donde sus miembros gastan el tiempo, no en el presente; sino en otro lugar, en mundos irrelevantes de las telenovelas, el futbol, reality, mitos y supersticiones. Estos son los nuevos dispositivos de control; los panópticos de lo que hablaba Foucault. Corresponde a los maestros y maestras de Colombia, repensar la educación y hacer de la práctica educativa una acción transformadora.

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Obras, A Toda Máquina

 

Por Carlos Ordosgoitia Sanin

Alcalde de Montería

A lo largo de este camino que emprendimos, en el Gobierno de la Gente, siempre hemos tenido un rumbo definido en la visión, planificación, construcción y materialización de una Montería Grande.

Pese a las dificultades, propias del ejercicio de la función pública y la administración de la ciudad, hemos salido avante, brindando a la ciudadanía soluciones en tiempo real. Nuestro gobierno ha sido de puertas abiertas y resiliente.

Hacemos lo importante para no tener que hacer lo urgente, esa es una de nuestras premisas fundamentales. Hemos sabido honrar nuestra palabra de llevar el desarrollo a los sectores que durante décadas clamaban por inversiones en sus barrios y corregimientos.

Hoy podemos decir que la margen izquierda, el sur y en especial la zona rural dejaron de ser cenicientas. Pasamos de un cemento frío a un Cemento con Corazón, que alimenta el espíritu de la gente y genera felicidad en las comunidades.

Destinamos más de $225.000 millones para la pavimentación de 95 km, 42 más que en el cuatrienio anterior. En zona rural, superamos los 41 km de nuevos pavimentos construidos, a lo que sumamos el mejoramiento de vías terciarias con maquinaria amarilla, con el que nos acercamos a los 700 kilómetros intervenidos.

Entendemos las preocupaciones de los monterianos y por ellas trabajamos día a día, porque sus anhelos y esperanzas también son nuestros, son el motor y la esencia del Gobierno de la Gente.

Nuestros frentes de obra están en plena actividad, luego de trámites contractuales y administrativos, que en muchas oportunidades no son tan rápidos como quisiéramos; pero los hemos ido superando, gracias a la labor comprometida de nuestros equipos jurídicos, planeación, infraestructura y hacienda. Trabajo que siempre ha sido de la mano de las comunidades.

Las obras de Montería Amable registran porcentajes de ejecución importantes. Con el 100 % tenemos Villa Melissa – Robles, Mandala – Cantaclaro, Nueva Belén – Nueva Jerusalén y Laureles – Altos del Country – Sucre. Obras a las que se suman Santa Clara (94 %), Cantaclaro (85 %), Villa Caribe (73 %) y Los Pericos (70 %).

Montería A Toda Máquina avanza, y hemos reestablecido obras importantes en La Granja, Maracayo, acueducto de El Tapao – El Sabanal, Los Nogales, Róbinson Pitalúa, Villa de Los Alpes y Vereda Tropical. Avanzamos en la construcción de la Unidad Recreodeportiva de Occidente.

Además, adjudicamos la construcción de unidades básicas sanitarias en Patio Bonito, Guateque, El Cerrito, Kilómetro 12, Las Palomas, Tres Piedras, Leticia, El Sabanal y Guasimal. Los mejoramientos de vías en El Dorado, Campo Alegre, La Esperanza y Manuel Jiménez; el mejoramiento desde La Vorágine hasta Quebrada Seca, y los estudios y diseños de la Estación de Policía de la Margen Izquierda.

Le ponemos todo el empeño a estas obras, porque el desarrollo que llevamos no para. Seguir mejorando las condiciones de vida de los monterianos es una premisa fundamental, que siempre estará encendida en nuestra labor y gestión. La voluntad del Gobierno de la Gente es inquebrantable y los meses de trabajo que nos quedan los multiplicamos por tres, porque la consigna es clara: ¡No podemos estar bien si todos no estamos bien!

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Catastro multipropósito para una visión exacta del territorio

 

Por Carlos Ordosgoitia Sanin

Alcalde de Montería

Una de las principales metas del Gobierno de la Gente es dejar a los monterianos un municipio fortalecido financieramente, con el propósito que durante las próximas décadas se sigan desarrollando proyectos de gran impacto para las comunas, barrios, corregimientos y veredas.

En las ciudades capitales tenemos el gran reto de adoptar un nuevo sistema catastral con un enfoque efectivo y sostenible, con el que se logre la realización de alianzas público privadas para lograr mejores oportunidades en términos operativos especializados.

El catastro multipropósito nos abre ese camino y se convierte en una herramienta esencial para lograr recopilar una información detallada del territorio. Lo que nos facilitará la estructuración e implementación de programas que permitan mejorar las condiciones de vida, identificar áreas vulnerables y recopilar datos para el fomento y mantenimiento de más espacios públicos y del medio ambiente.

Más aún cuando hemos entendido que la amplitud territorial de Montería, que en extensión es semejante al departamento del Atlántico y 10 veces más grande que Sincelejo, no es una dificultad, sino una oportunidad.

Las gestiones de habilitación ante el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) van por muy buen camino. Me reuní hace unos días con el director General, Gustavo Adolfo Marulanda, y el director de Regulación y Habilitación, Andrés Felipe González Vesga, quienes me manifestaron que estamos cerca de ser habilitados para la implementación de esta herramienta, con la que podremos incorporar los predios que actualmente no están en la base catastral, a raíz de las dinámicas inmobiliarias que se han presentado en el municipio en los últimos 13 años.

Esto nos ayudará a disponer de una información actualizada y confiable, indispensable para la toma de decisiones de la planeación del desarrollo local, en la que se verá reflejada la realidad predial y territorial del municipio y la identificación de las diferentes relaciones de tenencia de la tierra, con miras a dar seguridad jurídica de la propiedad.

Esta iniciativa, que adelantamos ante el IGAC, contribuirá a una mayor inversión, en la que se destacan los recursos para fortalecer el campo eficientemente, nuevas infraestructuras, modernización del transporte público, servicios mejorados y programas educativos para la población de escasos recursos. Y al lograr ser habilitados como gestores catastrales no solo podremos duplicar los ingresos, sino captar y atender mercados de municipios vecinos que requieran realizar esta actualización.

Además, la ciudad podrá interoperar e integrar su información catastral con la información geoespacial, fortaleciendo de esta manera el Plan de Ordenamiento Territorial que hemos puesto en marcha.

Continuar el incremento de la administración financiera seguirá impactando positivamente la economía local, porque al generar más recursos habrá mayores oportunidades de inversión de la empresa privada, lo que contribuirá al crecimiento económico y al desarrollo de emprendimientos, negocios e industrias.

Hoy, hemos logrado que Montería sea una de las capitales del país con mayor proyección y, por esta razón, seguimos en la búsqueda de las mejores herramientas que conlleven a la multiplicación de los ingresos municipales, con una visión fundamentada en el principio de justicia fiscal para lograr un recaudo equitativo y acorde a las condiciones de vida de cada monteriano.

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INTELIGENCIA ARTIFICIAL, ¿UNA AMENAZA PARA LA EDUCACIÓN?

 

Por: Marcos Daniel Pineda García

Por estos días me ha llamado mucho la atención que cada vez es más común el uso de la Inteligencia Artificial (IA) para llevar a cabo ciertas acciones del día a día. Si bien el objetivo primordial de la tecnología es facilitar la vida de las personas, no deja de ser preocupante que a causa de ello estemos entrando voluntariamente en una etapa de facilismo crónico, sobre todo en el ámbito de la educación.

Las nuevas generaciones nunca entenderán cómo estudiábamos antes de internet, y eso es completamente normal, estamos llamados a evolucionar para mejorar todos los procesos sociales. A los de mi generación, nos tocaba sentarnos por horas a leer los tomos de las enciclopedias para poder hacer las tareas; buscábamos los conceptos más confiables en el Diccionario Larousse Ilustrado; nos hacían transcribir al cuaderno cuadriculado los problemas del Álgebra de Baldor y aprendimos de historia con el libro Civilización, que leíamos en las clases de Sociales.

Recuerdo que a veces, cuando no encontraba en casa un libro con la información que necesitaba, me tocaba quedarme después de clases para hacer la respectiva investigación en la biblioteca del colegio. Y cuando llegó la enciclopedia multimedia Encarta a principios de los 90, ¡wow! pensábamos que ya lo habíamos visto todo.

Ahora, con las IA se puede hacer en fracciones de segundo el trabajo investigativo que antes tomaba horas, pero en esta ocasión tenemos la certeza de que aún no lo hemos visto todo. Y es que mientras analizan la información, las IA establecen relaciones entre su contenido y nuestros datos personales almacenados en todos los rincones de internet, para darnos la respuesta a determinada solicitud en forma de texto, explicación o concepto, una respuesta peligrosamente perfecta y sorprendentemente parecida a lo que estábamos esperando.

Esta situación puede verse reflejada en muchos aspectos de nuestra cotidianidad, pero hablando específicamente de educación, ¿se han dado cuenta de que cada vez son más los niños y adolescentes que hacen los trabajos para el colegio y la universidad con la ayuda de Chat GPT, Google Bard, YouChat, ChatSonic o cualquier otro chatbot de IA?

Sin duda alguna, la tecnología es uno de los recursos más poderosos a disposición del ser humano y su aplicación a la educación ha abierto grandes posibilidades, especialmente en las últimas décadas. ¡Es maravilloso! Creo que los grandes logros en los diferentes campos del saber nos han hecho elevar como sociedad y crecer como seres humanos, pero como en todo, hay que saber trazar límites. No podemos dejarle solo a la tecnología, esa parte de la educación que nos corresponde también a nosotros complementar en casa.

He ahí el dilema: ¿hasta qué punto debemos permitir que una combinación de algoritmos planteados para presentar las mismas capacidades de los seres humanos, siga enseñándoles a nuestros hijos que pueden lograr sus objetivos con el mínimo esfuerzo, casi sin pensar?

Las nuevas generaciones necesitan leer más, escribir lo que piensan y expresarse libremente dentro de su creatividad. Soy admirador de la tecnología y sé de las importantísimas herramientas que le ha aportado a los procesos educativos, pero también quiero que mis hijas y todos los niños del mundo tengan la oportunidad de aprender a través de sus vivencias en el mundo real, analizando, razonando y entendiendo que es necesario trabajar y esforzarse para ser mejores personas.

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Retos de la educación superior en el Plan Nacional de Desarrollo

 

Por: Jairo Torres Oviedo 

Rector de la Universidad de Córdoba 

Recientemente, el Congreso de la República aprobó la Ley sobre el Plan Nacional de Desarrollo PND 2022 – 2026 Colombia, potencia mundial de la vida, que, concibe la educación como un derecho fundamental progresivo, soportado en cuatro pilares: 1. Educación superior de calidad, pertinente y gratuita; con una apuesta de ampliación de cobertura. 2. Educación básica y media de calidad; que incluye, formación y vinculación de nuevos docentes, mejorar condiciones de infraestructura física, reformas curriculares y reformar el Sistema General de Participación. 3. Plan de alimentación escolar, que garantice seguridad alimentaria a los niños y niñas dentro del sistema escolar. 4. Educación para la paz y la convivencia. Estos pilares están bien definidos, trazan la hoja de ruta, por donde debe avanzar la educación.

Define, qué se debe hacer; aunque las estrategias de implementación; en especial, en educación superior pública, que siguen siendo confusas, fragmentadas y sin priorizar estratégicamente.

En los nueve meses de gobierno, lo planteado en materia de educación superior pública ha quedado en propuestas y discursos cargado de buenas intenciones. No tenemos avances, y mucho menos resultados en materia de ampliación de cobertura; no se ha iniciado la construcción de las nuevas sedes universitarias regionales; la reforma del Artículo 86 y 87 de la Ley 30 naufraga sin iniciar su trámite en el Congreso, postergando con ello, la construcción de un modelo de sostenibilidad financiera de la universidad pública; además, no han definido la reconceptualización del Sistema de Aseguramiento de la Calidad; racionalizando procesos y trámites enfocados a una gestión del fomento de la calidad, que haga posible el mejoramiento continuo de los procesos misionales en la educación superior; es decir, una política de aseguramiento de la calidad con énfasis en excelentes resultados no solo, en la inspección y vigilancia que ha sido el modelo dominante. En cuanto a la gratuidad de la matrícula para estudiantes de las universidades públicas, se logró convertirla en política pública de Estado, que garantiza su continuidad y permanencia; ampliación de recursos para funcionamiento, el 5% adicional al IPC.

En este sentido, con la reciente aprobación del Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026; desde el sistema mixto de educación superior esperamos contribuir con nuestras experiencias y capacidades, en su implementación; como ha señalado el señor presidente de la república, con la aprobación del Plan Nacional de Desarrollo inicia en firme la construcción de su gobierno, y con ello, los cambios y reformas demandadas por el sector. La hoja de ruta propuesta en el PND en los próximos años exige un liderazgo amplio y vinculante desde el Ministerio de Educación Nacional, que involucre de manera concertada a los actores organizados del sector. El PND es amplio y ambicioso en materia de ampliación de cobertura, infraestructura, regionalización, financiamiento, integración de los niveles del sector; que tiene como finalidad, garantizar la educación superior como un derecho fundamental de manera progresiva.

El PND, en materia de educación superior contiene los cambios y transformaciones que por décadas hemos demandado; en consecuencia, su realización implica un liderazgo amplio, que incluya la diversidad y pluralidad del sector. Necesitamos una educación de calidad y pertinente al alcance de los jóvenes.

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246 Años reivindicando una sola Montería

 

Por: Jairo Torres Oviedo

 Rector de la Universidad de Córdoba 

El pasado 1 de mayo, Montería cumplió 246 años; momento oportuno para pensar el trasegar de una ciudad construida con esfuerzo y empuje de sus habitantes.

Contamos con una posición geográfica privilegiada, en medio de un valle fértil bañado por el majestuoso río Sinú que atraviesa la ciudad; todo ello, hace que la ciudad goce de una ubicación estratégica en el Caribe colombiano y, con ello, su crecimiento y proyección. Pero, hablemos un poco de su evolución: Montería fue fundada en 1777 por Antonio De La Torre y Miranda, época en que inició con un crecimiento lento, cuando fue creado el departamento de Córdoba; erigida en ciudad capital con una extensión de 174,3 hectáreas y 70.000 habitantes.

En la década de los 80, la ciudad empieza un incremento importante de su población, superando los 150.000 habitantes concentrados en más de 1000 hectáreas. Este incremento poblacional, ocasionado por migraciones campesinas, generado por la pobreza con un modelo económico centrado en la ganadería extensiva, baja productividad agrícola y el conflicto armado en el sur de Córdoba; además, por las inundaciones del río Sinú en la cuenca media y baja. Complejidad social que evidenció la incapacidad de respuesta de la institucionalidad territorial; precipitando un crecimiento espacial desordenado; configurándose una ciudad céntrica y otra periférica; inequitativa y desigual, que no ha podido integrarse por falta de políticas públicas de carácter social que garanticen derecho y generen justicia e inclusión social.

En la actualidad, la capital cordobesa alberga 516.217 habitantes según el censo del Dane 2022, la incidencia de pobreza multidimensional del 26.9%; con 17.4% de Necesidades Básicas Insatisfechas y 6.1% de su población en la miseria; sin embargo, en la zona rural, estos indicadores se incrementan ostensiblemente, alcanzando un 45.93% NBI y un 14.12% en la miseria. Igualmente, más del 80% de su población pertenece a los estratos 1, 2 y 3. Con una tasa de desempleo del 13.4%; la tercera ciudad del Caribe con mayor desempleo y la octava a nivel nacional; la tasa de informalidad de 62%, ubicándose en el quinto lugar a nivel nacional; un desempleo juvenil del 26.1% convirtiéndose en la cuarta ciudad con mayor indicador de desempleo juvenil. A lo anterior, se suma la pobreza monetaria en un 43.7% (2021) y 44.2% (2022). Esto demuestra el avance de la pobreza, y con ello, complejidades sociales que no son atendidas con enfoque de derechos.

Todos estos aspectos han marcado el pasado y presente; una reflexión sobre la ciudad debe tener presente estas realidades históricas con las que hemos convivido de manera silenciosa e indiferentes; es decir, tenemos una deuda social acumulada. Subsanarla debe ser la prioridad en las próximas décadas. Por consiguiente, necesitamos un pacto social que garantice derechos y justicia social; lo anterior, con la participación de los actores sociales, y no solo, la expresión político-electoral a la que hemos reducido la democracia.

Este nuevo pacto social permitiría construir una sola Montería pensada y construida entre todos y para todos, con una agenda de desarrollo común que genere progreso, bienestar, equidad, solidaridad y libertad.

Nuestra villa soñada, la llamada “Perla del Sinú” tiene un presente prometedor, de nosotros depende hacerlo posible. Una ciudad donde quepamos todos con dignidad, vida buena y justa.

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La Ronda de la unión y la alegría

 

 

Por Carlos Ordosgoitia Sanin

Alcalde de Montería

 

Es verdaderamente gratificante para el Gobierno de la Gente transformar la creación imaginaria de mundos concebidos desde los anhelos y los deseos, en un mundo real y distinto, en donde aflore lo mejor de la condición humana y logremos trocar las rutinas cotidianas, las amarguras y los rencores, en alegría.

Entregar la Ronda del Sinú de la margen izquierda logra este anhelo que he concebido en mi corazón desde siempre y convierte el sueño de 105 mil habitantes de las comunas 1 y 2 en una realidad. Esta maravillosa ronda se posiciona como un lugar de verdadera convivencia social, hermandad, recreación y esparcimiento familiar.

Los monterianos, y nuevos visitantes de la ciudad, hoy disfrutan de un espacio en el que reverberan los sonidos de la amplia y extraordinaria fauna que poseen nuestras bendecidas y fantásticas tierras, además de la maravillosa flora que embelesa nuestros sentidos.

Hemos puesto al servicio de las comunidades un espacio propicio para compartir, hacer ejercicio, disfrutar o simplemente pasear y relajarse con las impresionantes vistas del amanecer y la puesta del sol sobre el majestuoso río Sinú.

Causa verdadero placer manifestar que este maravilloso lugar, ubicado en el corazón del occidente de la ciudad, trae alegría a los habitantes de Montería y le ofrece un nuevo enfoque a la economía local; atrayendo turistas, que contribuirán a mejorar la microeconomía de los barrios aledaños al sector.

La Ronda significa un aumento del comercio y los negocios, generación de empleo y un impacto positivo en la vida cotidiana de los habitantes de la zona, que se benefician de la mejora en sus condiciones de vida.

Construimos una ciudad acorde con la evolución de la arquitectura mundial, en la que se le da a la biodiversidad el realce que se merece y se integra como factor determinante para el desarrollo.

El río nos une y en el Gobierno de la Gente le hemos dado toda la importancia a la integración de la margen izquierda, como parte fundamental de la ciudad. Pavimentamos vías neurálgicas para los barrios del occidente, adjudicamos el contrato para la construcción del Comando de Policía, luego de 40 años se construirá una nueva sede del Sena, tenemos los diseños y recursos para iniciar la construcción del tercer puente sobre el río Sinú y le apostamos a un centro de alto rendimiento deportivo con la Villa Olímpica de occidente, la que tiene un avance de ejecución de más del 90 %.

La Ronda es el claro ejemplo de ese cambio que le hemos venido dando a Montería, porque tiene impresa la esencia de propender por el bienestar de todos, alimentar la fe y la esperanza y contribuir a la generación de conciencia ambiental; sobre todo, en estos tiempos de tecnología y consumismo, en los que se ha olvidado el valor de la naturaleza que nos rodea.

Consolidamos una ciudad acogedora en la que le hemos apostado a una Montería Grande sostenible, que conecta el desarrollo urbanístico y económico con la riqueza natural que poseemos. Sin duda, la Ronda nos ofrece una oportunidad única para experimentar la vida al aire libre, relajar nuestras mentes y corazones y abrirnos a la indescriptible magia de la naturaleza. ¡Disfrutémosla!

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PULSO A LA DEMOCRACIA

 

Por: Marcos Daniel Pineda García

Para que un estado sea verdaderamente democrático, no es suficiente llevar a cabo elecciones populares, también es necesario garantizar el derecho a la oposición, a la libertad de opinión y el respeto de la independencia de los poderes públicos.

El presidente Gustavo Petro fue elegido por más de 11 millones de colombianos que le confiaron su voto, pero haber ganado las elecciones no significa que tiene un cheque en blanco y mucho menos que su programa de gobierno se haya incorporado automáticamente al ordenamiento jurídico del país. Para que su gobierno pueda llevar a la práctica muchas de las propuestas legislativas que planteó, estas deben primero pasar por el Congreso de la República, elegido igual que él, legítimamente por más de 18 millones de colombianos.

El Gobierno nacional en un afán inusitado, tal vez no ha entendido las funciones de los poderes públicos contenidas en nuestra Constitución. ¿Por qué imponer a las malas y a las carreras las reformas que propuso Petro durante su campaña? Colombia, afortunadamente, es un país democrático con separación de poderes.

Es necesario entender la composición política del poder legislativo. Además del Pacto Histórico, hay otras bancadas elegidas popularmente con asiento en el Congreso de la República, que pensamos distinto y vemos la realidad nacional y sus posibles soluciones desde otra óptica. Todos estamos en la disposición de trabajar para sacar adelante las reformas que busquen solucionar los problemas estructurales de los colombianos, siendo vigilantes de la estabilidad jurídica, económica y social del país.

En ese sentido, los miembros del nuevo gabinete, menos plural que el anterior, tienen el reto de tener un espíritu más conciliador y menos intransigente que sus antecesores, entendiendo que en un Congreso democrático nada se impone, las ideas se dialogan, se discuten y se concertan y en caso de no lograr las mayorías, se niegan, y eso también es democracia.

No hay lugar para radicalismos, no se puede pretender que por ser partidos de coalición, seamos notarios de todo lo que presente el ejecutivo. Esto no se soluciona con discursos incendiarios, sino entendiendo que somos una sociedad civilizada y un país democrático, donde todas las opiniones cuentan y deben ser escuchadas.

A mis compañeros del Partido Conservador, los exhorto y motivo a buscar la independencia, que nos permita seguir disertando, defendiendo nuestros principios, sintonizados con el sentir ciudadano y aportando con nuestro trabajo a la construcción de un mejor país.

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Continuamos Transformando

 

Por: Jairo Torres OViedo 

Rector de la Universidad de Córdoba 

Recientemente, la Universidad de Córdoba realizó la ceremonia de graduación de 1382 nuevos profesionales; hombres y mujeres formados académica, científica y humanamente en distintas disciplinas del saber científico; esta promoción de egresados tiene un aspecto en común: juventud. Perteneciente, en un 99% a los estratos 1 y 2; es decir, los sectores sociales vulnerables, muchachos que representan esfuerzo, disciplina, sacrificio, convicciones, y, el haber superado obstáculos y dificultades que los impulsó a cumplir un sueño: ser profesionales. Esfuerzo que los convierte en ejemplo para las juventudes presentes; muchos de ellos, convertidos en el primer profesional de una familia asentada en corregimientos, veredas y barrios. Esta es la juventud invisible y excluida que tiene en común, ser hijos de campesinos, señoras del servicio doméstico, madres cabeza de familia, desplazados, vigilantes, vendedores ambulantes, albañiles; como el padre de quien escribe esta columna. Pero su título profesional es una muestra de rebeldía y libertad que solo el poder del conocimiento y la educación generan en una sociedad que, históricamente ha sido construida sobre estructuras sociales rígidas y excluyentes, que convirtió los derechos en privilegios. Este acto de libertad y emancipación es posible, gracias a la universidad pública; en especial, la Universidad de Córdoba.

Por ello, necesitamos una sociedad educada y del conocimiento; en esto radica el verdadero poder que demanda la sociedad para dignificarse y generar progreso social. Para estos jóvenes y sus familias, la ceremonia de grado es un momento especial y único en su vida, porque representa y materializa una meta a la que se llegó. Este momento único e irrepetible, reflejado en los rostros juveniles que expresaban sonrisas únicas y, que solo un momento de felicidad desbordante refleja. Igualmente, el rostro de alegría y satisfacción por el deber cumplido de las familias, quienes con humildad, sacrificio y dificultades acompañaron a sus hijos para alcanzar su título profesional; que representa haber accedido al conocimiento, y con ello, no solo cambiar la visión de la vida, sino que, lo vincula a la sociedad como un sujeto transformado para transformar; ello, solo es posible a través de la educación. Estos padres de familia y sus hijos entendieron, que solo a través de la educación se rompe el círculo perverso e intencional de la pobreza, y permite la movilidad social.

Estos momentos trascendentales de la vida son posible, gracias a la existencia de la universidad, en eso radica su encargo y responsabilidad social; la formación científica y humana de las presentes y futuras generaciones de cordobeses; lo cual, hemos hecho durante 59 años de existencia. Dado que, la Universidad encarna esa fuerza espiritual, que, a través de la educación y formación de los jóvenes, hace posible jalonar el desarrollo y progreso de la sociedad.

En esta ceremonia de grados, la Universidad reafirmó su compromiso y responsabilidad social. Hemos dado lo mejor de nuestras capacidades físicas, tecnológicas y humanas para formarlos con los más altos estándares de calidad. Inculcamos valores y principios, que deberán reflejarse en cada uno de sus comportamientos, en cada uno de ustedes está la universidad. Su realización será nuestra realización, su grandeza será la nuestra. Ustedes son portadores de un poder transformador y liberador: Conocimiento. Irrádienlo y construyan un mundo humanizado y más justo.

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