Cesar Gaviria a Petro tras los resultados electorales: «Gobierne o renuncie»

En una enérgica declaración que sacude el panorama político del país, el expresidente de la República y actual director del Partido Liberal Colombiano, César Gaviria Trujillo, solicitó formalmente la dimisión del mandatario Gustavo Petro. El pronunciamiento se produjo pocas horas después de los comicios celebrados la víspera, luego de que el jefe de Estado presuntamente desconociera los datos oficiales emitidos por las autoridades electorales debido a la derrota en las urnas del candidato respaldado por el Gobierno nacional. Según Gaviria, la actitud presidencial representa un quiebre institucional sin precedentes que atenta de forma directa contra los cimientos de la democracia colombiana.

​El líder del liberalismo destacó el civismo y la dignidad con la que la ciudadanía acudió masivamente a las urnas en una jornada que se preveía en paz, contrastando de manera tajante con la posterior reacción de la Casa de Nariño. En el texto emitido a la opinión pública, Gaviria lamentó profundamente que el primer mandatario decidiera ignorar la voluntad del electorado minutos después de consolidarse el escrutinio general. Para el expresidente, este hecho no hace más que ratificar el desgaste de las instituciones democráticas a lo largo del actual mandato, el cual calificó como un periodo marcado por el incremento de la violencia, el terrorismo, la pobreza y la extensión de cultivos ilícitos que no lograron ser mitigados en estos cuatro años de gestión.

​La advertencia de la colectividad liberal se extiende hacia el rol que asumirá el Ejecutivo en los meses restantes de su periodo constitucional. El exmandatario hizo un llamado urgente para evitar que el presidente Petro intervenga de forma ilegal en la política electoral o utilice recursos y tarimas públicas para auspiciar una crisis de legitimidad artificial como mecanismo de defensa ante el revés político. Gaviria insistió en que el país requiere un liderazgo que asuma las responsabilidades del cargo con seriedad y madurez, dejando de lado las dinámicas de agitación social y el uso del aparato estatal para torcer la decisión popular, exigiendo un respeto absoluto al veredicto democrático que los colombianos ya expresaron de manera contundente en las urnas.