Conejo (Fonseca) despide a Keila y Luciana Fernández y exige justicia por el presunto doble feminicidio en la vía al Llano.
En medio del dolor y de un firme reclamo de justicia, el corregimiento de Conejo, en la zona rural de Fonseca (La Guajira), despidió el pasado domingo 13 de septiembre a Keila Fernández Ortiz, de 32 años, y a su hija Luciana Fernández, de 10. Ambas fueron sepultadas en su tierra natal, después de haber sido halladas sin vida lejos de su hogar.
Los cuerpos de la madre y la niña regresaron a La Guajira luego de ser encontrados la noche del miércoles 9 de septiembre dentro de un vehículo particular. El hallazgo ocurrió en un puesto de control ubicado en el kilómetro 17 de la vía al Llano, en jurisdicción de Chipaque (Cundinamarca), cuando el automóvil cubría la ruta entre Bogotá y Villavicencio.
Por este hecho, las autoridades capturaron en flagrancia al conductor del vehículo, identificado como Dionys David Fonseca Turizo —también referido como Donys David—, de 44 años, esposo de Keila y padrastro de la menor.
La Fiscalía General de la Nación adelanta la investigación bajo la hipótesis de un presunto doble feminicidio, aparentemente motivado por la decisión de la mujer de terminar la relación sentimental.
Durante las honras fúnebres, familiares, amigos y vecinos rodearon los féretros con camisas blancas, globos y pancartas. La comunidad exigió que se aplique todo el peso de la ley contra el responsable de un crimen que apagó la vida de una madre guajira y de su hija.
