Corte Constitucional realizará este lunes sesión técnica sobre daños causados al pueblo Awá por derrames de petróleo en su territorio

Este lunes, 24 de febrero de 2025, la Corte Constitucional realizará desde las 8:00 a.m. sesión técnica sobre las graves afectaciones ocasionadas al pueblo Awá por los derrames sistemáticos de petróleo del Oleoducto Transandino (OTA) en su territorio y durante años.

Esta diligencia se fundamenta en una acción de tutela interpuesta por La Unidad Indígena del Pueblo Awá – UNIPA y el Colectivo de Abogados y Abogadas José Alvear Restrepo (Cajar) en representación de 20 resguardos del pueblo Awá y contra Ecopetrol, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales – ANLA, Corponariño y la empresa Cenit.

“Desde el Cajar, como representantes de las víctimas, esperamos que esta sesión técnica de diálogo intercultural sea una oportunidad para que la Corte Constitucional reconozca la responsabilidad del Estado y exija medidas de reparación ecosistémica, social y cultural para el Pueblo Awá, así como la transferencia ilegítima de costos que la operación del OTA representa”, señaló Rosa María Mateus, abogada y Coordinadora del Eje de Defensa del Territorio y Lucha Contra la Crisis Climática de Cajar.

Los elementos que se han brindado en el trámite de la acción de tutela y que se ampliarán en la sesión técnica son esenciales en la definición de responsabilidades en el vacío que existe frente a los daños causados por terceros y la necesidad de reparación y restauración de los ecosistemas afectados, un tema que indiscutiblemente está ligado a la economía del sector petróleo.

Contexto

Los derrames de petróleo se vienen presentando desde 2009 de forma sistemática. Sin embargo, entre 2014 y 2023, la empresa Cenit, encargada de gestión del OTA, ha reconocido que de 2014 a septiembre de 2023 se registraron al menos 447 incidentes sistematizados de derrame de crudo.

Vale la pena resaltar que no hay certeza de que hayan sido contabilizados la totalidad de los incidentes y existe discordancia con la información presentada por la ANLA. En este tiempo, los derrames de crudo han contaminado fuentes hídricas, suelos, aire, fauna y flora del territorio Awá.

Los daños a los ecosistemas, a la salud humana, la soberanía alimentaria y al bienestar espiritual del Pueblo Awá han sido las principales consecuencias de los derrames de petróleo en el OTA, propiedad de Ecopetrol y en funcionamiento desde 1967 hasta 2024. La situación habría sido ocasionada por la falta de respuesta por parte de la empresa y las entidades estatales frente a las voladuras realizadas por actores armados ilegales y la instalación de válvulas a lo largo de los 308 km de recorrido del proyecto.

En el mes de mayo de 2024, se suspendió la operación del OTA argumentando que cerca del 20% del crudo se perdía en voladuras y válvulas ilegales, cambiando la ruta de transporte del petróleo hacia Ecuador. Esta decisión se tomó después de 15 años de denuncias de derrames y se fundamenta en la rentabilidad de la operación más que en la afectación que tiene sobre el territorio y sus habitantes.

Desde el Cajar esperamos que se tomen las medidas necesarias para la limpieza, remediación y restauración de los diferentes ecosistemas del territorio ancestral Awá, así como aquellas asociadas a la garantía del derecho a la salud y a la reparación integral, así como que se haga un llamado a que se adopte un instrumento ambiental integral y actualizado para la operación del OTA que contemple los daños de terceros y las externalidades negativas como parte de su operación.