Crisis económica y agitación social: crece la Pobreza Monetaria y el Desempleo Abierto en Colombia. (II parte).

Por; Giovanni Carlos Argel Fuentes

En reciente publicación, abril 29 de 2021, el Departamento Nacional de Estadísticas (DANE) en Colombia, presentó las cifras sobre Pobreza Monetaria al cierre del año 2020, igualmente se dio a conocer la tasa de desempleo abierto para el país, para el trimestre enero-marzo del año 2021. Los datos generaron impacto momentáneo para la fecha, pero no se realizó análisis predictivo o estudio el impacto futuro que este panorama generará en el país, específicamente al sector productivo y las consecuencias sociales que se derivan.

En ese sentido se pretende realizar un estudio breve sobre la crisis económica desatada y recrudecida no solo por la pandemia, sino por la parálisis, las movilizaciones, la protesta sistemática en las regiones y el conflicto social progresivo.

Para iniciar, es necesario conceptuar que se considera como pobreza monetaria a aquel rango de personas que residen en hogares cuyo gasto per cápita es insuficiente para adquirir una canasta básica de alimentos y no alimentos (vivienda, vestido, educación, salud, transporte, bienes complementarios entre otros aspectos). El DANE define desde el año 2020, que un individuo es pobre o está en la línea de pobreza en Colombia, si su ingreso mensual es menor de $331.688, lo que significó un crecimiento de 1,2% respecto a la línea de 2019, que fue de $327.674. De otro lado, la línea de pobreza extrema, que es el estado o escenario más frágil de la pobreza y con menor capacidad adquisitiva frente al gasto, se ubica en $145.004, cuando en 2019 era de $137.350.

Como se evidencia los valores límites de la línea de pobreza son paupérrimos, demasiado bajos, representan una cifra insuficiente frente al costo per cápita mínimo de la canasta básica de bienes y servicios en las distintas áreas geográficas del país. 

Reflejo de lo anterior es la pobreza monetaria, desde 2017 estas variables evidencian incrementos puntuales que han generado alertas sociales, específicamente por la ausencia en algunos casos y por lo incierto, en otros, de políticas y programas sociales profundos que intervengan estructuralmente la problemática. La Gráfica No 1 muestra la evolución de la pobreza monetaria, teniendo presente el creciente costo de la canasta básica familiar y el moderado control ejercido sobre la inflación de precios en los regulados y alimentos.

En ese sentido, crecimientos de la pobreza monetaria del 35.2% (2017) al 42.5% (2020), manifiestan un alto nivel de informalidad y marginalidad en todas las regiones del país. Se suma a ello, el crecimiento de la pobreza extrema que asciende en 6.7 puntos porcentuales al pasar de 8.4% (2017) al 15.1% (2020). Lo cual agrava la situación social de la población colombiana y los efectos microeconómicos adversos para el empresariado del país.

Gráfica No 1. Evolución de la Pobreza Monetaria y la Pobreza Monetaria Extrema. Colombia. 2020.

Como explicamos en la publicación de la primera parte de esta emisión, la crisis económica y social desatada por la pandemia aceleró el crecimiento de la pobreza y la severidad de la misma. Los 6.8 puntos porcentuales de incremento desde 2019, representan 3,6 millones de personas nuevos que ingresaron a la situación de pobreza monetaria, anteriormente explicada. En 2019 la cifra era de 17,4 millones de pobres y para 2020 la cifra se ubicó en 21,02 millones de personas.

De igual forma, más de 2,78 millones de colombianos ingresaron a la situación de pobreza extrema en 2020, ya que se pasó de 4,68 millones en 2019 a 7,47 millones de personas el año pasado. Es decir, viven con menos de $145.000 al mes.

Es de anotar que el impacto de la pobreza monetaria en el país se concentra más en la zonas o cabeceras urbanas (42.4%) para 2020, mientras en las zonas rurales, la incidencia se ubicó en 42,9%, para el mismo año. Las migraciones del campo a la ciudad de manera progresiva, la escasez de empleo rural y la búsqueda de mejores oportunidades en las ciudades aumentan esta cifra en las zonas urbanas. A su vez, hay que destacar los programas productivos y la inversión, dirigidos al agro por parte del gobierno nacional en estos momentos, lo cual ha evitado un mayor abandono del campo. Cabe indicar, que estas restricciones han afectado el funcionamiento normal de la empresa, especialmente frente a la alta contracción de las ventas en varios sectores, la fuerte recesión del empleo y la creciente agitación social que también ha afectado el comercio y los negocios.

Finalmente, la pobreza ha golpeado más a las mujeres. En la desagregación por sexo, el 46,7% de las mujeres en Colombia viven en situación de pobreza, mientras que la cifra es de 40,1% para los hombres. La brecha de 6,6 pps está en línea de pobreza frente a lo que se ha evidenciado en las cifras del mercado laboral, pues las mujeres han sido las más afectadas en términos de desempleo e inactividad, aspectos que indicaremos más adelante.

Ahora bien, entiéndase que para este trimestre acumulado (enero-marzo) se dio una notoria reducción de la Población Económicamente Activa (PEA) en el mercado laboral, aumentando considerablemente el desempleo, que para abril de 2021 se ubicó en 14.2%, ocasionando grietas sociales irreparables como rupturas sustanciales en el empleo juvenil y empeorando la situación de la pobreza monetaria. Lo anterior es de mucha alerta, en virtud de las dificultades que ha tenido la población que perdió su empleo por el confinamiento y los cierres empresariales en el 2020, en volver a recuperarlo.

En las Gráficas No 2 y 3; se pueden evidenciar, además: para el mes de marzo de 2021, la tasa global de participación se ubicó en 60,3% y la tasa de ocupación en 51,7%. Para el mismo mes del año anterior estas tasas fueron 59,2% y 51,7%, respectivamente. De igual forma, el mayor desempleo para el primer trimestre de 2021, se observa en las mujeres (21%), mientras que para los hombres se ubica en el 12%.

Ahora bien, si se observa con detenimiento las cifras de Ocupados y Desocupados, que son la PEA en edad de trabajar (Tabla No 1), esta disminuyó sensiblemente de 24.44 mill a 24.37 mill personas en el mercado laboral, lo cual indica que para este primer trimestre existen 769.000 desempleados aún, que afectan sustancialmente la dinámica laboral y la reactivación económica sectorial.

Tablas No 1. Población Económicamente Activa (PEA). Total nacional. Trimestre Enero-Marzo 2021.

Finalmente, si estudiamos los datos de pobreza monetaria desagregados por entes territoriales, se logra percibir con detalle la crisis social en las regiones. El reporte del DANE para las 23 ciudades y áreas metropolitanas demuestra la brecha construida entre 2019 y 2020. Las restricciones, el desempleo y el impacto de la volatilidad de los precios del petróleo como la alta devaluación monetaria; asociada a la concentración gubernamental frente a la situación sanitaria; permitieron las cifras que a continuación se presentan, Gráfica No 4.

Grafica No 4. Pobreza Monetaria en Colombia. 2020. Publicación Dane, abril 20 de 2021.

Como indicamos, la tasa de incidencia de la pobreza monetaria nacional se ubica en el 42.5%. Los mayores aportes en materia de pobreza están en las urbes del país. En la capital (Bogotá), por ejemplo, el número de personas que viven en condición de pobreza es 3,3 millones. Seguido está Antioquia, con un total de 2,32 millones, Valle del Cauca (1,67 millones), Bolívar (1,17 millones), Córdoba (1,092 millones) y Atlántico (1,04 millones). Son los departamentos donde existe mayor población en pobreza monetaria.

Ahora bien, en términos porcentuales, la incidencia de la pobreza monetaria por departamentos se registra de la siguiente manera: La Guajira presenta la mayor estadística con 66,3% de la población, Chocó: 64,6%, Magdalena: 59.8%, Córdoba: 59.4%, Cesar: 58.3%, Norte de Santander: 56.3%, Cauca: 55.6%, Huila: 55.6%, Bolívar: 52.7% y Sucre: 51.4%.

Seis departamentos del caribe colombiano lideran este índice en el país, la región sigue siendo azotada por este flagelo y las políticas públicas para su erradicación, ni se conciben ni se evidencian estructuralmente.

De los 32 departamentos, hay 13 que poseen tasas de pobreza por encima del promedio nacional.

Si revisamos por ciudades, la incidencia de la pobreza monetaria extrema, comparativa entre 2019 y 2020, registra cifras preocupantes que indican la redefinición inmediata de un pacto social en las regiones y un mejoramiento en la distribución del ingreso, como a su vez, generación de empleos productivos.

Las 10 ciudades con mayor pobreza monetaria extrema, para 2020, son: Quibdó (30.3%), Riohacha (27.7%), Santa Marta (23.1%), Cúcuta (20.7%), Popayán (20%), Valledupar (19.4%), Florencia (16,7%), Villavicencio (16%), Armenia (15.5%) y Montería (13.5%). Cuatro ciudades capitales en el Caribe Colombiano ocupan los más altos índices de pobreza extrema monetaria en el país, que sumado a los resultados departamentales; expresan la urgente necesidad de intervenir esta variable con programas sociales regionales y diferenciados, más allá de lo promovidos por el gobierno nacional.

En próxima edición trataremos las cifras y dinámicas del empleo y la pobreza, exclusivamente para los departamentos del caribe colombiano.


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