Cruce institucional entre la Defensoría del Pueblo y el Gobierno Nacional por los límites éticos en la lucha contra el crimen

 

Un intenso cruce institucional protagonizaron la defensora del pueblo, Iris Marín, y el ministro del Interior, Rodrigo Lara, a raíz de los debates sobre los límites del Estado en el marco de la ofensiva contra los grupos armados.

La polémica se encendió cuando Marín advirtió públicamente que «el Estado y el Gobierno no pueden entrar en una competencia por demostrar quién puede ser más cruel», señalando que «en la guerra hay límites, y la dignidad humana no desaparece con la muerte» al criticar que los cuerpos sin vida sean utilizados en declaraciones oficiales.

En respuesta, el ministro Lara calificó el pronunciamiento como «una triste equivocación» y rechazó de tajantemente «equiparar al Estado con las bandas narcoterroristas, como si compitiera en crueldad».

El funcionario defendió las operaciones asegurando que el Ejecutivo cumple un mandato constitucional contra criminales que «matan con drones, reclutan niños y ejercen terror y barbarie», al tiempo que sentenció que «Colombia está poniendo fin al cinismo de la “Paz Total”».

Ante esta réplica, la defensora insistió en que el Gobierno debe «reflexionar sobre la forma en que comunican los resultados operacionales», llamando a concentrar los esfuerzos interinstitucionales en atender alertas tempranas, confinamientos, desplazamientos y violaciones a los derechos humanos documentadas en su más reciente radiografía.