David Racero enfrenta audiencia clave en el Consejo de Estado por «muerte política».
El representante a la Cámara, David Racero, se encuentra en el centro de un proceso que podría costarle su investidura. El Consejo de Estado ha fijado para el próximo 8 de octubre una audiencia pública en la que se evaluará una solicitud de pérdida de investidura en su contra.
El consejero ponente, Jorge Iván Duque Gutiérrez, investiga a Racero por presunto tráfico de influencias en el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA). Las denuncias incluyen audios y conversaciones que supuestamente involucran a Racero y al director del SENA, Jorge Eduardo Londoño, con el objetivo de amañar un concurso y vincular a personal de su interés, incluyendo a un familiar.
Según la información en poder del Consejo de Estado, se habrían solicitado cargos en el SENA para personas cercanas al congresista, en detrimento de otros servidores públicos que ocupaban esos puestos y que, al parecer, pertenecían a partidos políticos diferentes.
Esta no es la única solicitud de «muerte política» que enfrenta el congresista, pues también se investiga otra denuncia por presunto gasto indebido de recursos públicos relacionados con el manejo de su Unidad de Trabajo Legislativo (UTL).
