De la corrupción a la Reforma Agraria: Finca de Otto Bula pasa a manos de la comunidad Zenú en Montería

En un acto cargado de simbolismo para la Reforma Agraria, la Agencia Nacional de Tierras (ANT) culminó con éxito la recuperación y entrega del predio “No hay como Dios” a 145 familias del pueblo Zenú. La finca, de 22 hectáreas y ubicada en zona rural de Montería, perteneció al exsenador Otto Bula, recordado por su implicación en los sobornos de Odebrecht, y ahora se convierte en el territorio de esperanza para la comunidad La Esperanza de Chuchurubí.

El operativo de entrega no estuvo exento de tensiones. Pese a la férrea oposición del excongresista condenado, la ANT, respaldada por la Policía Nacional, hizo valer la ley para integrar este terreno a las políticas de redistribución del Gobierno Nacional. Para los líderes indígenas, este hito pone fin a décadas de solicitudes fallidas y representa una victoria contra el riesgo de desaparición cultural, permitiendo a las familias retomar sus prácticas ancestrales y agrícolas.

Este procedimiento se suma a la reciente ofensiva del Ejecutivo en el departamento de Córdoba, donde predios que estuvieron bajo el control de estructuras ilegales o administraciones estatales cuestionadas están siendo devueltos a campesinos y minorías étnicas. Con la entrega de «No hay como Dios», el Gobierno envía un mensaje claro: la tierra, antes símbolo de poder y corrupción, será ahora el motor de la soberanía alimentaria en el Caribe colombiano.