Doble crimen en Villavicencio: Madre e hijo fueron asfixiados y ya hay un capturado
Un manto de dolor y misterio cubre a la capital del Meta tras el macabro hallazgo de dos cuerpos en una vivienda del sector de San Antonio. Maryi Paola Barragán Pardo, de 30 años, y su pequeño hijo de tan solo 12, fueron encontrados sin vida en la planta alta de su residencia el mediodía del Viernes Santo, rompiendo la tranquilidad de la conmemoración religiosa en la ciudad.
La alerta fue emitida por el padre de la mujer y abuelo del menor, quien, al residir en la casa contigua y no recibir respuesta de sus familiares durante varias horas, notó con extrañeza que la puerta principal había sido asegurada con un candado desde el exterior. Ante la sospecha de que algo andaba mal, la Policía Nacional acudió al llamado y, tras forzar la entrada, se topó con la dantesca escena: ambos cuerpos presentaban signos de violencia compatibles con asfixia mecánica.
La principal hipótesis que manejan los investigadores de la Sijín sugiere que el agresor era alguien cercano al círculo de confianza de las víctimas. El hecho de que el victimario se tomara el tiempo de cerrar la propiedad por fuera antes de escapar refuerza la teoría de un ataque premeditado por alguien que conocía las rutinas del hogar.
Gracias a los testimonios de vecinos que aseguraron ver a un hombre abandonar el apartamento en horas de la mañana, la Policía Metropolitana de Villavicencio desplegó un plan candado inmediato. El coronel Elkin Jesús Corredor, comandante de la institución, confirmó la captura de un individuo señalado como el presunto responsable: «Logramos ubicar a un sujeto que fue trasladado a la Fiscalía para el proceso de identificación y esclarecimiento de este lamentable hecho», indicó el alto oficial.
Expertos en criminalística recolectaron en la escena una franja de tela que habría sido utilizada como arma homicida, sugiriendo que el atacante poseía una contextura física considerable para someter a ambas víctimas. Mientras la Fiscalía General de la Nación avanza en la judicialización del sospechoso, la comunidad de Villavicencio se une en un clamor de justicia, repudiando este acto de barbarie que enluta a una familia entera en una fecha de reflexión y paz.
