Duelo de relatos: Petro y Uribe se enfrentan por el balance de masacres y el pasado paramilitar.
Un nuevo y feroz enfrentamiento dialéctico entre el presidente Gustavo Petro y el expresidente Álvaro Uribe Vélez ha sacudido la opinión pública colombiana. Lo que comenzó como un debate sobre las estadísticas de orden público en el primer trimestre de 2026, escaló rápidamente hacia una confrontación histórica cargada de ataques personales y señalamientos por el pasado violento del país.
El detonante: 35 masacres en 2026
La controversia inició cuando el expresidente Uribe cuestionó los resultados de la política de «Paz Total» a través de su cuenta en X. El líder del Centro Democrático arremetió contra el actual Gobierno señalando que, bajo su gestión en 2010, las masacres se redujeron drásticamente a 10 casos anuales. ¡De qué se ufanan! Vergüenza les debería dar: 35 masacres en el primer trimestre», sentenció Uribe, defendiendo el legado de la Seguridad Democrática.
La respuesta de Petro: «El señor de las masacres
El presidente Petro reaccionó con un extenso y contundente mensaje en el que descalificó las cifras de su antecesor, argumentando que la definición de «masacre» (muerte de más de tres personas) fue una decisión arbitraria usada en el pasado para camuflar crímenes de mayor magnitud. Petro calificó a Uribe como el «señor de las masacres y de las haciendas», vinculándolo directamente con el origen del paramilitarismo en Antioquia y la Costa Caribe.
En su intervención, el mandatario recordó episodios oscuros como las matanzas de El Aro, Segovia, Chenge y Mapiripán, acusando a amigos y familiares del expresidente de estar detrás de estos hechos para «llenar de miedo al pueblo» con fines electorales. Además, Petro lanzó dardos sobre el patrimonio de Uribe, mencionando la hacienda El Ubérrimo y supuestos beneficios irregulares con distritos de riego y subsidios públicos.
En un giro inusual y poético, la discusión derivó en el simbolismo del uso del caballo. Mientras Petro se definió como un «emancipador y guerrero» que usa el animal para sentir la libertad, acusó a Uribe de haber maltratado a un equino en su juventud como reflejo de una supuesta naturaleza violenta. «¿Matas caballos con pistolas? Hombre que haga eso es capaz de matar seres humanos», lanzó el Jefe de Estado.
Finalmente, Petro reafirmó su compromiso con el legado de Bolívar, asegurando que aún posee la «espada del Libertador» y que espera entregarla a un sucesor «decente». Este cruce de mensajes no solo evidencia la profunda fractura ideológica entre ambos líderes, sino que caldea los ánimos de cara a los próximos procesos electorales, donde la seguridad y la tenencia de la tierra siguen siendo los ejes centrales de la discordia.
