El apagón social contra Afinia y la indiferencia de los políticos
La cumbre de gobernadores y alcaldes en Cartagena contra las alzas sistemáticas de las facturas de energía fue solo un placebo y no tendrá resultados mientras en el Congreso de Colombia se siga manteniendo el contubernio entre congresistas y los grandes grupos económicos dueños de los operadores de servicios públicos.
Por: Oswaldo Marchena Mendoza.
@marchenojob
Los congresistas son muy activos en redes sociales a la hora de defender sus intereses, pero pasivos en las grandes causas ciudadanas cuando les toca chocar con el poder. Ello está demostrado con Afinia, las EPS, bancos y operadores de servicios públicos. Por citar solo algunos casos.
En el Caribe se vienen realizando protestas y marchas contra las exageradas tarifas de energía y el mal servicio de Afinia (Bolívar, Córdoba, Sucre y Cesar). El pasado viernes 9 de febrero el turno fue para Montería. el grito desesperado que imperó en la marcha fue ¡Comemos o pagamos la luz! Se observaron rostros descompuestos dibujados por la angustia, la impotencia y rabia en las breves intervenciones ante los medios.
Los manifestantes exigieron a todo pulmón la salida de Afinia, pero esto no es una opción tangible debido a la seguridad jurídica que utilizaron para amarrar el negocio. Con pancartas en mano los afectados (que somos todos los que habitamos en el Caribe), exigieron una pronta solución a esta problemática que afecta la economía y la calidad de vida de los costeños.
Así como se sintió el mar de leva en toda la costa Caribe, los habitantes sienten y sufren el ritmo frenético de las alzas en las facturas de energía. Lo más contradictorio es que mientras los costeños piden que se regule el incremento desmesurado de las tarifas, demencialmente Afinia está haciendo todo lo contrario y algunos expertos señalan que el servicio tendrá un incremento del 25 al 30% en los próximos días.
La frase “Comemos o pagamos la luz”, dejó de ser un eslogan que simboliza la lucha contra el operador de energía en el Caribe, para convertirse en una radiografía real de la angustia, el desespero y la crisis de los más pobres. ¿Cómo puede un mototaxista que vive en el barrio Cantaclaro (estrato 1) pagar un promedio mensual de 320 mil pesos en el recibo de energía?
Una solicitud que retumbó en medio de la marcha pide que las pérdidas técnicas y no técnicas que estamos pagando los usuarios, las asuma el gobierno nacional.
La indiferencia de los congresistas.
En todo el Caribe la clase política dejó solo a los ciudadanos en esta lucha contra las tarifas. La cumbre de gobernadores y alcaldes en Cartagena contra las alzas sistemáticas de las facturas de energía fue solo un placebo y no tendrá resultados mientras en el Congreso de Colombia se siga manteniendo el contubernio entre congresistas y los grandes grupos económicos dueños de los operadores de servicios públicos.
Es lógico que los organizadores del evento no estaban dispuestos a permitir protagonismos de políticos en la marcha, pero si esperaban los ciudadanos que desde sus redes sociales los congresistas de Córdoba empujaran la locomotora del inconformismo contra Afinia. Algo que no sucedió.
Ahora los sufridos usuarios decidieron poner en marcha un “Apagón Social contra Afinia”, el cual consiste en apagar durante una hora diaria todos los elementos y electrodomésticos que consuman energía.
¡Súmate al Apagón Social contra Afinia!
